Es tiempo de reorganizarnos

El anarquismo español a lo largo fundamentalmente del pasado siglo ha llevado a cabo una estrategia basada en algunos puntos estructurales clave que le han proporcionado una identidad muy particular. Abrazando las ideas del anarquismo clásico y del sindicalismo revolucionario, y fusionándolas con la situación social particular de agitación que en este Estado acontecía, nuestr@s tatarabuel@s construyeron un movimiento organizado cuyo fin era acabar con la explotación de la persona por la persona. Este movimiento gozó en el Estado español de una muy buena acogida por parte de las clases explotadas, llegando a constituir uno de los movimientos anarquistas más sólidos de la historia, protagonizando innumerables luchas y escribiendo una importantísima página de la historia reciente de la lucha obrera revolucionaria.

No es difícil adivinar que en toda esta historia de batallas ganadas y perdidas, y sobretodo en la época de mayor influencia social del anarquismo, se haya caído en errores. Incluso puede que a veces esos errores pasasen por traicionar los sólidos principios anarquistas que alimentaban al movimiento. Sin embargo no podemos decir que esta fuera la tónica general de la situación histórica. De hecho, si el anarquismo español se ha convertido en un referente para innumerables luchas a nivel internacional, es debido a la férrea defensa de los principios que impulsaban el combate. Se puede decir que la estructura histórica del movimiento libertario español logró dotar a éste de la coherencia necesaria para que la acción no se diluyera en el juego del sistema, para que el arma revolucionaria de la clase trabajadora permaneciese afilada y siempre dispuesta. Es por tanto la historia del movimiento libertario español una historia de lucha y de fidelidad a una idea: el anarquismo.

La clave de este movimiento era la unidad y la complementariedad de diferentes organizaciones apuntando a un fin común. Por una parte se encontraba una organización de masas destinada a ser la herramienta de lucha de la clase trabajadora para lograr el cambio social: la CNT. La CNT representaba el eje central del movimiento, y se contemplaba como una herramienta imprescindible en la que l@s anarquistas debían participar. Por otra parte existían otras organizaciones cuyas funciones eran complementar y potenciar a la propia CNT. Éstas eran la FAI, la FIJL, MMLL y los ateneos libertarios y otros grupos de otra índole que impulsaban el movimiento. Cada una de estas organizaciones actuaba en un campo determinado, y difundían cada una a su manera, entre otras cosas, las ideas anarquistas, a la vez que trataban de ponerlas en práctica.

Siempre muchos de l@s anarquistas español@s entendieron que para llegar a la revolución debían asumir la lucha sindical revolucionaria o anarcosindicalismo. Es en el plano laboral donde la explotación de la persona por la persona se hace más notoria, así como es la economía uno de los ejes más importantes que hay que atacar para poder llegar a una revolución social. Sin embargo estaba claro que una organización de masas, las cuales no necesariamente tenían que ser anarquistas, no era suficiente. Los principios anarquistas debían estar muy presentes en la clase trabajadora y por extensión en la organización, a fin de que el camino tomado por ésta fuese esencialmente revolucionario, y no se transformase en reformista o antirrevolucionario. Baste el ejemplo de otras organizaciones inicialmente revolucionarias, que al llegar a tener cierta influencia social se transforman en reformistas, como fue el caso de la CGT francesa. Para evitar este desastre, l@s anarquistas se organizaron como tales en organizaciones específicas, y trataron de expandir al máximo sus ideas en la sociedad en general, y en la CNT en particular.

De este modo se logró un arma completa. Por un lado, los ateneos libertarios servían de escuelas al pueblo. Por otra parte, las organizaciones anarquistas específicas difundían y ponían en práctica la lucha anarquista, así como formaban grupos de acción. De esta manera la clase trabajadora española estaba más que abastecida de anarquismo, y los que lo creían conveniente, pasaban a organizarse. Y ahí entraba en juego la CNT, como hemos dicho eje central del movimiento, en la que confluía el anarquismo con la clase trabajadora, formando una herramienta necesariamente revolucionaria. Y todo se juntaba como partes de un mismo cuerpo en el movimiento libertario, que avanzaba inevitablemente hacia la revolución social.

Esta estructura organizativa se ha mantenido en el tiempo, pero desgraciadamente en la actualidad está cuanto menos debilitada. En las últimas décadas el anarquismo en este país ha sufrido un proceso de desorganización. Se ha transformado la visión, se ha desprestigiado el anarcosindicalismo y han perdido valor los planteamientos más clásicos o históricos. Por el contrario han cobrado importancia otro tipo de planteamientos tales como el insurreccionalismo, espontaneismos varios, individualismo, consejismo, posturas antiorganización...Todos ellos, cada uno en su línea, tienden a anunciar el fin del anarcosindicalismo como herramienta de lucha, así como enterrar los postulados del anarquismo clásico organizado de este país.

Por otra parte nos encontramos que la organización anarcosindicalista, aunque debilitada por diversas causas, sigue viva. El problema está en que sin una presencia anarquista organizada que la respalde, se puede dar que la organización de masas por sí sola se desvincule de la idea en pro de un sindicalismo descafeinado. Parece que incluso hoy en día ya no caen tan bien las organizaciones específicas, y hay quien se atreve a desear su pronta desaparición en pro de una mayor libertad para la CNT pues, según ellos, la función de estas organizaciones es la de tutelar a la anarcosindical. Discrepamos profundamente con esta afirmación. Creemos que el tratar de incidir en un campo y de trasmitir una idea no es sinónimo de tutelar, y menos cuando la idea a difundir es el anarquismo. Es como decir que la CNT pretende tutelar a la clase trabajadora. No se trata de establecer diferencias, sino de integrarse: la CNT en la clase trabajadora, el anarquismo en el anarcosindicalismo (el cual, por cierto, sin el anarquismo no tendría razón de ser).

A la vez, observamos una total desconexión de la sociedad con los planteamientos libertarios. Esto provoca que una herramienta de lucha como la CNT pierda efectividad. La gente se aleja de ella por rechazo a conceptos revolucionarios y de transformación social, por sentir poco menos que miedo al oír tales planteamientos. Creemos que la solución no está en acercarse a la gente (planteamiento más que repetido por much@s compañer@s, y que nos llevaría inevitablemente a alejarnos también de una visión revolucionaria, pues la gente, que es donde queremos llegar, está muy lejos de esa visión). Pensamos que la solución es devolver el anarquismo a la calle, crear, darlo a conocer, para que la gente que se acerque a la CNT haya recibido un mensaje ideológico, y no sólo lo haga por necesidad. De esta manera, el grupo específico sería también una herramienta de apoyo a la CNT, que ayudaría a que ésta no se desvinculase del anarquismo, pero nunca de una forma autoritaria o mediante manipulación; simplemente propugnando el anarquismo*.

Todo lo expuesto nos lleva a pensar que en el momento actual estamos siendo testigos de la desintegración del movimiento libertario. Esto, sumado a la poca incidencia del anarquismo en la sociedad, nos lleva inevitablemente a la conclusión de que se hace absolutamente necesario reorganizarse, recuperar el movimiento.

Uno de los vacíos más importantes que a nuestro entender debemos rellenar es la ausencia de una organización juvenil específica. La existencia de ésta supone una formación en ideas de la juventud antiautoritaria, la misma que en un futuro conformará la militancia de las organizaciones libertarias. Por otra parte se abre de nuevo la puerta del anarquismo organizado en contraposición a las posturas neolibertarias de ataque a la CNT y al anarquismo clásico. En resumen, la creación hoy de una organización juvenil específica en la línea que hemos descrito podría significar el garantizar el futuro del movimiento libertario en nuestro ámbito geográfico.

Este vacío del que hablamos se fraguó hace unos años con los conflictos que existieron en el seno del movimiento entre la FIJL y la CNT en algunos lugares. Esto derivó en un cambio de posturas de la organización juvenil respecto al anarcosindicalismo y continuó con una renovación ideológica completa hacia posturas tendientes al insurreccionalismo, anti-organización de masas, alejamiento de la lucha obrera... Esto derivó al fin en la relegación de la FIJL a la ilegalidad, y a la incertidumbre de no saber realmente si sigue existiendo o no. Lo que si es cierto es que, si existe, no tenemos constancia de que tenga lo más mínimo que ver con la FIJL del origen, con lo que a nuestro efecto la podemos dar por desaparecida.

Nuestra intención es por tanto el impulsar de nuevo la organización de una específica juvenil anarquista, siguiendo el modelo de la antigua FIJL. Pretendemos impulsar a su vez de nuevo el movimiento libertario, tratando de organizar a aquell@s jóvenes que aún compartan los planteamientos del anarquismo organizado, para que en un futuro pueda de nuevo tomar consistencia y así podamos engrosar las filas de nuestras organizaciones. De momento consideramos importante empezar a organizarnos y a afianzar los grupos actuando cada uno en su ámbito geográfico correspondiente, sin dejar por ello de tomar contacto unos con otros y coordinarnos.

Pretendemos darle a nuestro proyecto la mayor seriedad posible, tratando de evitar iniciativas ambiguas. Se rumorea por diversos medios libertarios que el proyecto de reorganizar una federación de juventudes anarquistas está ya en marcha. Los intentos que nosotr@s conocemos bien se han quedado en nada, o bien pretenden construir una plataforma en la que tengan cabida todo tipo de colectivos y grupos de muy diversa índole. Nuestra intención, sin embargo, queda lejos de sus perspectivas. Consideramos que no todo el mundo puede formar parte de un proyecto así, simplemente pueden los grupos o individualidades que compartan nuestra línea organizativa. Creemos que el abrir la puerta a todo tipo de tendencia sería un suicidio.

Para aquell@s que estén intentando la reorganización en unos términos similares a los nuestros, decirles que esperamos encontrarlos en el camino para, a partir de ahí, poder continuar junt@s**.

Es nuestra responsabilidad desempolvar nuestras vidas y salirnos del fácil camino que otros nos marcaron. Es muy fácil luchar cuando todo te lo han dado hecho, es más difícil empezarlo tú. En nuestro caso tenemos toda una historia que nos avala y nos sirve de ejemplo a la hora de afrontar los problemas de hoy. Sin embargo volvemos a encontrarnos en el punto de inicio, sol@s y sin nada. Pongámonos manos a la obra y demostremos una vez más que no todo está perdido, que nada, de hecho, lo está.

* Se hace necesario aclarar este debate. No nos gusta la idea de que se nos considere ninguna vanguardia dentro de la CNT, porque no lo somos. Somos conscientes de que en el momento que empecemos a funcionar habrá gente que nos ataque desde esos planteamientos, los cuales rechazamos. Somos l@s primer@s en situarnos en contra de toda vanguardia. Sin embargo entendemos que el anarquismo nunca es una vanguardia, y nuestro acuerdo es difundirlo lo mejor posible. El anarcosindicalismo nunca le tuvo miedo al anarquismo, sino que lo consideró como algo necesario. Esa relación de hermandad es lo que queremos potenciar. A fin de cuentas, el objetivo del anarcosindicalismo es la revolución social, y cualquier medio que utilice debe llevar a la misma. Nuestro deber por tanto como anarcosindicalistas y anarquistas es defender nuestras herramientas de lucha, en este caso, la CNT.

** A día de hoy, la FIJL ha conseguido consolidarse en varias ciudades del Estado español. Se han celebrado comicios de reorganización con resultados muy satisfactorios. Por tanto, se puede ya considerar a la FIJL como una organización viva. El contacto con el grupo Diáspora (FIJL Salamanca) es grupo.diaspora@gmail.com

Grupo Anarquista Diáspora (FIJL)

Comentarios

¡Enhorabuena compañer@s!

Mucho ánimo y esperemos que pronto la reorganización de la FIJL sea un hecho absolutamente consumado, como parece que ya casi es.

Ya me parecia a mi que las pegatinas que veía por la calle de salamanca de las JJLL eran muy nuevas pa que alguien las hubiera encontrado en un cajon olvidadas. El texto me ha gustado mucho, muy acertado el analisis. Me parece que en esta ciudad hacia falta la reorganizacion de las "julis", o en general de una organizacion especificamente juvenil, al margen de las demas.

Mucha suerte compañeras, un saludo desde el ateneo.

Por cierto, estaria bien que explicarais como funcionará la federación, como es el funcionamiento y organizacion a nivel nacional, seguro que a la gente le interesa tambien.

Un placer ver que al fin, parece que las julis vuelven a la carga!

Adelante compañeres, rememos todas para el mismo lado, contruyamos anarquía!

Me ha gustado mucho que por fin surja una iniciativa, aparentemente seria, para la reconstrucción de las JJLL. Como militante de la anterior FIJL, sin embargo, os quiero advertir sobre el peligro de querer estar a demasiadas cosas.

Primero, la CNT no es lugar para hacer política. Y lo queramos o no, el anarquismo es político. Prefiero que sigan con la actual tendencia sindicalista pura y que fuera de la confederación surjan alternativas más políticas (las específicas). Es en la lucha como se radicalizan los trabajadores, no con panfletos, ni con chapas ultrarradicales de estudiantes que a los 5 años estarán a otra cosa. En el camino nos encontraremos, sin necesidad de estar dentro afiliadxs. Las específicas dinamitaron la CNT [bueno, fueron una causa más].

Segundo, en el estado Español hay una necesidad crónica de específicas. El anarquismo está desorganizado, por esta gente que nos creímos el anarquismo inherente a CNT. Mitificamos la organización, para más tarde darnos cuenta de sus defectos, tratar de cambiarla desde dentro para acabar siendo combatidos con bastante saña por otra corriente organizada dentro de la anarcosindical. Muchos nos quemamos en aquella lucha inútil [total, éramos 4 gatos entre todxs] otros fueron expulsados, derivando hacia lo opuesto, la anti-organización y el insurreccionalismo, y otros se marcharon a su casa.

Yo siempre he creido en las organizaciones y en la necesidad de hacer una labor propia sin meterse en jaleos de poder con otras facciones del anarquismo organizado. Cada uno a lo suyo y sin mezclar. Luego ya colaboraremos. Por eso digo que dejeis a la CNT en paz -que hagan sindicalismo- y os centreis en otras historias [estudiantes, jóvenes parados, vivienda, marginalidad, alternativa libertaria en la educación, sexualidad, etc.].

Como decís en vuestro texto, en el movimiento libertario clásico existía una CNT, unas JJLL, una FAI, unas Mujeres Libres, Ateneos, etc. cada uno tenía un campo de acción distinto. Quizás el error de las JJLL de los 90 fue el estar dentro de CNT sin ser obreros, sino estudiantes. Al no tener trabajo fijo, te hace tener mucho tiempo libre, que empleas en leer, en asistir a las asambleas, cuando no tienes nada que perder es más fácil pedir el todo. El problema es que cuando te haces trabajador, puedes salir perdiendo. Así que hay que pactar. No todos los trabajadores están dispuestos a jugársela. Eso los estudiantes no lo suelen entender.

Buena suerte y mucho debate antes de montar nada .

Soy el autor del primer mensaje, y me gustaría hacer algunas puntualizaciones a lo manifestado en el mensaje titulado "Dudas":

"Primero, la CNT no es lugar para hacer política. Y lo queramos o no, el anarquismo es político. Prefiero que sigan con la actual tendencia sindicalista pura y que fuera de la confederación surjan alternativas más políticas (las específicas). Es en la lucha como se radicalizan los trabajadores, no con panfletos, ni con chapas ultrarradicales de estudiantes que a los 5 años estarán a otra cosa. En el camino nos encontraremos, sin necesidad de estar dentro afiliadxs."

Si por tendencia "sindicalista pura" entendemos aquella alejada de fines libertarios, la apreciación de que la CNT a día de hoy se ha encuadrado en una línea "sindicalista pura" está totalmente desligada de la realidad. Estoy de acuerdo en que es en la lucha donde se radicalizan los trabajadores, pero esa radicalizacion no sirve de nada si no existe una formación colectiva que permita que el furor del momento sea un sentimiento creador con un objetivo claro, y para mí, como anarquista, dicha formación tiene que ser ácrata para el buen devenir de la revolución. Es más, a mi modo de ver éste es el sentido de las específicas; influir desde la base a tod@s l@s desheredad@s, especialmente en las organizaciones obreras (CNT) para encauzar, que no dirigir, la revolución social libertaria.

Es cierto que la vía no es editar "chapas ultrarradicales", ni panfletos con lenguaje violento que no lleguen a la gente, pero es que eso depende de quienes se ocupen de la propaganda, que como todo, se puede hacer mejor o peor. Si en vez de editar panfletos con lenguaje nuevo, moderno y virulento, se editan folletos didácticos, con un poquito de enjundia y contacto con la realidad, y con la humildad y la ejemplaridad que han de caracterizar a cualquier específica libertaria, no tienen por qué surgir los problemas que se mencionan en el mensaje.

"Las específicas dinamitaron la CNT [bueno, fueron una causa más]."

Por lo explicado hasta ahora, creo que queda claro que para mí esta frase es errónea. No fue la esencia misma de las específicas la que dinamitó, o contribuyó a dinamitar, la CNT. Para mí fueron actitudes personales, que no tienen por qué repetirse si cambia la militancia, las que generaron este problema (como tantos otros que ha tenido el movimiento libertario de índole parecida y mucho más graves).

"El problema es que cuando te haces trabajador, puedes salir perdiendo. Así que hay que pactar. No todos los trabajadores están dispuestos a jugársela. Eso los estudiantes no lo suelen entender."

Cuestión de formación de nuevo. Son muchos los autores anarquistas (todos aquellos que reconocieron el sindicalismo como campo de actuación útil para los libertarios) que aceptan que el proletariado consiga mejoras parciales (reformas pactadas), siempre y cuando sean conseguidas y no otorgadas, porque de esta manera se aprende a luchar. Teniendo esto en cuenta, y teniendo en su seno militantes formados y pacientes, en lugar jóvenes impetuosos que no se detengan a reflexionar, una específica como la nueva FIJL tiene el buen futuro asegurado.

Una vez más, ¡mucho ánimo a l@s compañer@s de la FIJL!

Soy el de Dudas..
Te respondo:
>>Si por tendencia "sindicalista pura" entendemos aquella alejada de fines libertarios, la apreciación de que la CNT a día de hoy se ha encuadrado en una línea "sindicalista pura" está totalmente desligada de la realidad. <<
No me parece que esta vía esté desligada de la realidad, en cuanto a que allí donde se aplica esta línea se está creciendo bastante. Para mí es más importante ir creando sindicatos que sean como las antiguas sociedades de resistencia que no directamente anarco-sindicatos. En primer lugar habrá que tener trabajadores en los sindicatos de cnt, cosa que no hay. Mal vamos, si en cuanto comienza a haber afiliados se les lanza un ataque por no ser anarquistas.
La formación colectiva, es importante. Pero creo que debe ser la CNT quien la haga. Es una praxis. Y claro está, poniendo todos los medios para que los trabajadores que quieran formarse lo hagan. De ahí que veo importante la formación de Ateneos libertarios –separados del sindicato. Los miembros de las específicas serían afiliados igualmente, pero por separado, sin formar tendencia.
La FIJL tendrá el futuro asegurado cuando deje de tener el referente de la CNT y se centre en sí misma y en la formación propia de sus militantes. No digo que adopte una vía insurreccionalista, ni que entre en dinámicas del gueto como el veganismo, el anarco-presismo (que no hay que dejar de ayudar a los presos, pero sin convertirlos en superhéroes por el mero hecho de que estén presos) o mistificaciones varias que hacen más mal que bien. Digo que la FIJL debe tener una política propia. Y una orientación hacia un sector social que no cubre la CNT: la juventud (aunque luego el 80% de la afiliación tenga entre 20 y 30 años). La cnt no debería ser una fábrica de anarquistas, la organización vehicular del anarquismo, que se decía antes, sino una organización más del movimiento libertario. Cuando el proletariado vuelva a querer organizarse en sindicatos, entonces quizás podría volver a serlo.

me parece que el texto es muy acertado. respecto a si empezar a formar grupos de la FIJL (que es lo que creo que el texto pretende: formar grupos anarquistas organizados) pues lo veo bien. Me da igual que el nombre sea el de FIJL o se diera uno nuevo (quizás conveniente ya que estamos en otros tiempos y como quien dice se empieza de cero. pero bueno, como dice el fanzine: el nombre es lo de menos).

mucho ánimo y mucho aopyo. en zamora también se han visto pegatinas nuevas de las julis. habrá que estar atentos acerca de esta unión de grupos anarquistas, que de ir saliendo bien la cosa, espero que en cada ciudad tenga buena acogida.

salud y lucha!!!

bueno como veo que todo son parabienes, cosa que me parece poco anarkista, el texto es bienintencionado pero eso no kiere decir nada, las relaciones historicas de cnt y las juventudes libertarias siempre fueron muy tensas, en cuanto a que las juventudes de ahora no tienen nada que ver con las historicas, pues puede ser verdad pero la cnt de ahora con la historica que tiene que ver, en cuanto al lenguaje descalificador de ver otras tendencias anarkistas, me hace gracia la de neolibertarios, es como decir los neoanarcosindicalistas, pienso que a estas alturas del tiempo querer crear un centro en el movimiento libertario a traves de la organizacion es inutil por no decir malsano, el movimiento libertario actual no puede tener centro ni organizacion, puede que una pequeña parte de el quiera a traves de la nostalgia y disfranzandose de buenas intenciones intentar a entrar en gobiernos y marcar la deirectriz del camino hacia la anarkia, pero vaya el mundo del trabajo no es el de los años 30, ni la juventud esta por la labor de creerse sociedades ideales venideras, la organizacion nos ha demostrado a traves del tiempo que lleva a la centralidad y eso nos quita la espontanedad y sin esta ultima la anarkia no es posible, puede crear unas elites muy preparadas pero ya sabemos que no se trata de jefes buenos o malos, la anarkia solo es posible sin jefes, y cuando en el movimiento libertario se empieza hablar de metodos buenos y metodos malos, se quiere el poder y la fuerza del movimiento libertario, pero esa fuerza no la tendra ningun centro como no pudo tenerla la cnt del 36, o es que os pensais que los anarkistas nos vamos a poner uniformes por conseguir una victoria, ni que lo diga durruti o los neoanarkistas partidarios de la organizacion. y cuando los jovenes puedan elegir entre estar organizados o no, no os preucupeis que tontos no son sabran lo que les copnviene como los obreros, ya sean trabajadores o estudiantes. viva la anarkia. luzbel

Que nivel maribel!!!

Un poco de seriedad, no teclear por teclear.

PD. "qu" no "k"

Páginas

Aviso Legal  |  Política de Privacidad  |  Contacto  |  Licencias de Programas  |  Ayuda  |  Soporte Económico  |  Nodo50.org