[Francia] Carta de Ivan y Bruno desde la prisión de Fresnes y Villepinte
Hola a todxs lxs compañerxs, a todxs lxs que no se han resignado con la situación que nosotros estamos viviendo: calles y pueblos tomados por la policía, redadas, expulsiones, arrestos, dificultades cotidianas, usurpación de nuestras vidas… esta situación nos obliga a ceder una gran parte de nuestras vidas a jefes de todo tipo, a los que presiden nuestros destinos, al poder. Si tomamos el camino de la revuelta es precisamente por todas estas razones: para recobrar el poder sobre nuestras vidas, por la libertad de vivir.
Fuimos arrestados el 19 de enero. Dos estamos en prisión y el tercero está bajo control judicial (él pasaba por allí y tuvo la mala suerte de conocernos). Teníamos un fumígeno que habíamos fabricado con clorato sódico, azúcar y harina. Si se le prende fuego, esta mezcla produce gran cantidad de humo. Queríamos utilizarla al final de la manifestación que iba pasaba ese día frente el centro de retención de Vincennes. Nuestra idea era que nos vieran los sin papeles encerrados, a sabiendas de que la policía intentaría seguramente impedir que nos acercásemos al centro. También llevábamos petardos para hacer ruido y clavos para reventar neumáticos, que pueden colocarse en la carretera para que no puedan pasar los coches.
Para la policía y la justicia no hacen falta entonces más pruebas: teníamos los elementos necesarios para fabricar una bomba de clavos. De eso precisamente nos acusaron: transporte y tenencia, en banda organizada, de sustancias o productos incendiarios o explosivos; de elementos que componen un artefacto incendiario o explosivo para preparar una destrucción, degradación o atentado contra las personas.
Asociación de malhechores con vistas a cometer un crimen de destrucción voluntaria por el efecto de un incendio, sustancia explosiva o cualquier otro medio destinado a crear un peligro contra la persona, todo esto cometido en nombre de una banda organizada.
Negación a la toma de huellas digitales o de fotografías durante la identificación.
Negación a someterse a las pruebas de ADN para identificarles como presuntos delincuentes.
Entran escalofríos por la espalda sólo de oírlo. Estos fueron los hechos. Ahora vamos a intentar aportar una reflexión.
Evidentemente, no fuimos tratados como merecen unas personas que tienen en su posesión ciertas cosas y que planean hacer otras. El Estado criminaliza la revuelta e intenta ahogar toda disidencia "no autorizada". Son nuestras ideas y nuestra forma de luchar las que están condenadas, no sólo por parte de los partidos sino también de los sindicatos y otras organizaciones. Frente a esta ira que el Estado no puede controlar ni recuperar, se dedica a aislar y acusar al enemigo interior. Los ficheros policiales y de informaciones generales construyen "perfiles tipo". La figura utilizada en nuestro caso fue la del anarco-autónomo. El poder atribuye esta figura a los terroristas, construyendo así una amenaza para crear consenso entre la población, reforzar el control y justificar la represión.
Por estos motivos estamos hoy en prisión. Es la solución que escoge el Estado para gestionar los actos ilegales y las “poblaciones de riesgo”. Actualmente hace falta encerrar más durante más tiempo. Los controles, cada vez más eficaces, y las multas que asustan a cualquiera, aseguran a los que gozan de una situación de poder una sociedad en la que cada individuo está en su lugar y sabe que no puede salirse de las líneas que se han trazado para él, que le rodean y le comprimen, sin pagar un precio. Si luchamos del lado de los sin papeles es porque sabemos que es la misma policía la que les controla, el mismo patrón el que les explota y los mismos muros los que les encierran. Yendo a una manifestación queremos gritar "libertad" con lxs presxs, mostrar que somos muchxs los que hemos escuchado su revuelta desde hace varios meses. Encender un fumígeno, intentar aproximarse lo más posible a los muros de una prisión, gritar “sí al cierre de los centros de retención”, con la determinación de querer vivir en libertad. Esta lucha en la que nos vemos reconocidxs, es un terreno donde hay que forjar complicidad, un lugar posible para la expresión de nuestra propia revuelta.
No nos consideramos víctimas de la represión. No hay ninguna represión justa así como no hay ningún encierro justo. Lo que existe es la represión y su función gestora, su papel de garante del orden de las cosas: el poder de lxs poseedorxs frente a lxs desposeídxs.
Cuando todo el mundo camina en línea recta, es mucho más fácil golpear a lxs que se salen de la fila.
Esperamos ser muchxs lxs que queremos poseer plenamente nuestras vidas, sentir rabia en el corazón para construir y tejer la solidaridad que hará posibles las revueltas.
Bruno e Iván, Abril de 2008
Fuente: ABC-Antwerpen
Traducción: La Cizalla Ácrata-lacizallaacrata@yahoo.es
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Comentarios
información sobre el caso de los compañeros
Sobre el Caso de Ivan Y bruno:
Bruno e Ivan fueron detenidos cuando se acercaban de la manifestacion en frente del CRA de Vincennes (centro por immigrantes). Hubo muchas cosas dentro de los centros estos últimos meses (revueltas, incendios, huelga de hambre, huelga de patio) y muchos manifestaciones en frente del CRA en Vincennes (Paris). Los dos compañeros fueron detenidos claramente por su participación en esta movilización. Son acusados con la ley antiterrorista, los hechos específicos lo cuentan en su carta. Después de sus detenciones, las movilizaciones contra los centros fueron continuadas. Para conseguir más información, puedes consultar (en francés) el último número de la revista Cette Semaine ( http://cettesemaine.free.fr - con el link "brèves du désordre") o en el último número de la Cavale donde hemos publicado un texto muy general sobre la solidaridad del colectivo Kalimero (Paris), que se encargan de las cosas técnicas (dinero, cartas,...) por los companeros presos.
Hay una recopilación de los recientos hechos represivos en Francia publicado a Klinamen:
http://www.klinamen.org/article4055.html (en castellano).