[EEUU] Impulso: El movimiento contra la esclavitud en prisión se alza en Florida

Desde las cárceles de Florida un grupo de personas presas ha anunciado que pondrá en marcha una protesta noviolenta para resistir a la explotación y abusos a las que se les somete. La acción se llamará "Operación PUSH (impulso)". El anuncio de la huelga ha dado lugar a un informe de Brian Sonestein para Shadowproof, cuya traducción recogemos a continuación.

Quienes organizan Operation PUSH estiman que miles de personas harán una huelga económica dentro de las cárceles del Estado con inicio el 15 de enero, fecha de homenaje anual a Martin Luther King. Durante al menos un mes rechazarán acudir a sus puestos de trabajo en cocinas, lavanderías, granjas u otros empleos de los que depende el funcionamiento de las cárceles. Harán boicot a productos y servicios, se abstendrán de usar las cabinas telefónicas de la cárcel y los economatos, y se comprometerán en otras actividades para perturbar la economía carcelaria.

Según uno de los presos, su objetivo es "conseguir del gobierno aquello a lo que tenemos derecho". Debido al alto riesgo que comporta la organización de la operación, este preso guarda su anonimato y se identifica como "John". "Ellos usan juegos de palabras y engañan a la opinión pública sobre lo que realmente ocurre en el interior de las cárceles", explica John. "Queremos sacar a la luz lo que ocurre realmente, pero también lograr cambios que no sólo beneficiarán a los reclusos sino, a la larga, a la sociedad en su conjunto".

El manifiesto de Operation PUSH afirma que "no pararán hasta que las injusticias que han de afrontar los encarcelados por el sistema penal de Florida se resuelvan".

En el centro ponen tres exigencias: un salario justo por el trabajo en prisión, acabar con los gravámenes sobre la comunicación entre presos y sus familias e incentivos de libertad condicional para quienes tienen cadena perpetua o un "tiempo de hibernación" hasta la fecha de libertad condicional.

"Nuestra meta es hacer notar al gobierno de Florida lo que le costaría al Estado tener que contratar compañías externas para la cocina, la limpieza y el mantenimiento... Esto sería una quiebra total".

Esta acción tiene también un fuerte componente medioambiental, debido a la conexión que en las cárceles de Florida se establece entre trabajo, castigo y medioambiente.

Operation PUSH es el episodio de resistencia más cercano de un largo movimiento contra la esclavitud en las cárceles de los Estados Unidos. El movimiento ha cobrado nuevas fuerzas desde septiembre de 2016, cuando personas encarceladas se coordinaron en una huelga masiva por el 45 aniversario del motín de Attica. La experiencia de estos levantamientos y de la violenta respuesta del personal penitenciario ha guiado a los organizadores en la planificación de Operation PUSH.

"Me he unido a esta acción porque estoy sometido a este sistema y he visto todos sus defectos y he visto a todas esas personas destruidas por la falta de comprensión y de oportunidades", dice John. "Quiero organizar el cambio y lo apoyaré en todo lo que pueda".

Exigencias

La primera petición de Operation PUSH es poner fin a la esclavitud en las cárceles. Los presos quieren ser pagados con dinero por trabajar, no con reducciones de condena. Quieren percibir un salario justo. Esto les permitiría mantenerse por sí mismos mientras están encerrados y también tener algo ahorrado para el momento de su liberación.

"Si a mi barrio llegase alguien con una situación como esta, después de pasar diez, quince o veinte años tras los muros de la prisión, preferiría que esa persona llegase con una educación y algo de dinero en sus bolsillos", expone John. "Esto sería útil para la sociedad, en vez de crear una noria que sube a las personas a una posición desde la que acaban volviendo a la cárcel".

Según documentos de la Prison Policy Initiative, los presos de Florida cobran entre cero y cincuenta dólares al mes, dependiendo del puesto. La mayoría de las tareas relacionadas con el mantenimiento de la cárcel no se pagan. "Empleos en la industria" son pagados a 0,20 o 0,50 dólares la hora, y proporcionados como "formación para los reclusos" por una empresa llamada Prison Rehabilitative Industries and Diversified Enterprises, Inc (en siglas PRIDE -"Orgullo").

En el año fiscal 2016-2017, las instituciones penitenciarias de Florida (FLDOC) informaron que los presos dedicaron en torno a 400.000 horas al cultivo de frutas y verduras, y cada año toneladas de verdura fresca son cultivadas, cuidadas, cosechadas y consumidas por los internos. La verdura que producen los presos tiene un valor por encima de los tres millones de dólares.

Mientras que las pagas son bajas o inexistentes, el coste de la vida en prisión es alto y consume fulminantemente los escasos ingresos. El importe de las llamadas en FLDOC es de 0,04 dólares por minuto para llamadas locales y de 0,14 dólares para llamadas a larga distancia. Si un preso gana 0,20 dólares a la hora, necesita trabajar seis horas para hablar por teléfono durante media hora, sin contar el resto de gastos.

"Todo está mantenido por los presos desde dentro", afirma John. "Las reparaciones, la conservación, la pintura, todo es obra nuestra. Al sentarnos y rechazar trabajar, la institución deberá encontrar quien ocupe esos puestos".

Los presos también son enviados a trabajar sin salario en el exterior, y lo han de hacer también para agencias del gobierno y para ONGs. También se les envía a empleos difíciles y peligrosos.

Cada vez más los presos son recluidos como mano de obra gratuita en la atención ante desastres naturales. Durante el huracán Irma se les encuadró en brigadas de limpieza sin sueldo. No cuentan con las mismas protecciones que los trabajadores de fuera, y algunos grupos de salud consideran que trabajar así puede ser más mortífero que las mismas tormentas.

Presos haitianos de las cárceles de Florida han expresado en una carta su solidaridad con Operation PUSH, subrayando cómo el trabajo inmigrante es explotado en estas condiciones. "Son muchos los haitianos, jamaicanos y latinos que están cumpliendo sentencias que superan su expectativa de vida y que no son deportados. Mientras pueden los usan como mano de obra gratis y después los deportan".

"¿Por qué cargan su sistema con inmigrantes en espera de deportación después de cumplir sus sentencias? Por los beneficios. La verdad innegable es que los presos de Florida son esclavos que trabajan sin ser pagados", han escrito.

A John la acción le hace esperar que se obligará a FLDOC a tomarles en serio. "La ley les obliga a alimentarnos así que tendrán que encontrar a alguien que cocine y ponga las mesas. Y todos los días que permanezcamos de brazos cruzados serán una carga para su presupuesto del próximo año",

La segunda petición es poner fin a "los exagerados precios de los economatos". Las economatos son el lugar en que los presos han de hacerse con productos de higiene, complementos a las inadecuadas raciones de comida oficiales y otros productos.

Operation PUSH hace un llamamiento a dejar de sangrar a los presos con los precios y a vender productos a precio de mercado. Según el manifiesto, un paquete de sopa triplica su precio dentro de la prisión.

"No sólo nos estrujan a nosotros", dice el manifiesto. "Nuestras familias son quienes luchan para conseguir mandarnos dinero. Ellas son las auténticas víctimas de las que se aprovecha el estado de Florida".

Las economatos estaban en Florida bajo la concesión del grupo Keefe, con un valor de 1.600 millones de dólares en el mercados. Después de que lo adquiriese el Trinity Services Group, se espera que la empresa tenga unos dividendos de 900 millones.

La tercera petición son incentivos de libertad condicional para la personas que afrontan condenas de por vida o con fechas de liberación lejana, que podrían ser apoyos en forma de programas educativos o de rehabilitación prescritos.

Esto se vincula con la petición de pagas justas, debido a la necesidad de un periodo de transición para volver a la sociedad. Por ejemplo, alguien que cumpla una sentencia de diez años pierde todo el apoyo de su familia.

Los envíos de dinero se acaban, las cartas se acaban. Uno se tiene que apoyar en sí mismo como pueda. El sistema te roba diez años de trabajo. No tienes qué ofrecer si pasas diez años sin libertad condicional, seguirás cargando con antecedentes y encontrar un empleo será muy dificil".

El ambiente

Además de sus demandas centrales, los organizadores llaman a terminar con "la masificación y los actos de brutalidad de personal de FLDOC que están dando como resultado las mayores estadísticas de mortandad de la historia de las cárceles". Piden que Florida "acepte la moratoria para ejecuciones estatales exigida por los tribunales sin usar el bucle que ahora conduce a los presos al corredor de la muerte". También solicitan recuperar el derecho de sufragio activo "como derecho humano básico y no privilegio, sean cuales sean nuestras acusaciones".

La operación pretende exponer "el ambiente que padecemos, como temperaturas elevadas, mugre, agua contaminada y emplazamientos tóxicos tales como vertederos, bases militares y minas de fosfato", incluyendo una mina que se quiere abrir junto a un centro penitenciario médico y de recepción en Lake Butler.

Por esto Fight Toxic Prisons (FTP), un grupo de defensa de presos centrado en la conexión entre cárceles y medio ambiente, es uno de los grupos que apoya las denuncias.

El coordinador de FTP Panagioti Tsolkas nos declara que "abundan las situaciones poco investigadas donde los presos se ven afectados por problemas medioambientales y donde las cárceles mismas afectan a su entorno".

Los penales y cárceles cercanos a la costa someten a los presos a una vida y trabajo en medio de las amenazas ambientales asociadas al cambio climático -mareas altas, calor extremo, baja calidad del agua, desastres naturales-.

"Esto es todo un símbolo de que los presos son vistos como una clase bajo el nivel de lo humano", dice Tsolkas. "No se les garantizan los mismos derechos constitucionales que al resto de las personas, la esclavitud es lo más extremo y notorio, pero también pierden el derecho al voto y la protección bajo la Primera Enmienda. La gente que estamos fuera de prisión hemos de pensar que son esas las cosas que definen nuestra norma de igualdad y justicia".

"Retirarle a la gente estos derechos es hacer más fácil explotarla y usarla para hacer trabajos que otras personas no quieren hacer o trabajos cuyas consecuencias no se quieren afrontar", añade.

"Cuando afrontamos la tarea de intentar mitigar los daños que produce vivir en una sociedad industrializada y los trasladamos a las personas que viven en las cárceles, hacemos lo mismo que cuando trasladamos la producción al otro lado de la frontera, en México o en plantas con condiciones penosas a lo largo del mundo. La gente prefiere pasar de largo o con los ojos cerrados ante esto. Los presos entran en una categoría similar a la de los trabajadores sobreexplotados o los emigrantes. Están precisamente entre los invisibles, los nadies".

"Tenemos la oportunidad de hacer esto visible y de que la gente tenga en cuenta que estas personas son seres humanos y de que son amigos y vecinos y parientes de todos nosotros, siempre será más difícil exponerlos a situaciones tóxicas cuando tú te veas reflejado en ellos. Pienso que la contaminación será menos aceptable si tú tienes que pensar cómo sería para ti o para alguien a quien estimas tener que vértelas con ella".

FTP sirvió de portavoz a la anterior huelga de presos de septiembre de 2016 en Florida, difundiendo correos junto a otros grupos en los que compartían su análisis del cruce entre cárcel y medioambiente. Su correspondencia con presos extendió preocupaciones ambientales que se solapan con las de la sobrepoblación y abusos que se enseñorean del sistema penal de Florida. Se compromete con los presos en torno a la contaminación de su aire y su agua, y de la minería de fosfato propuesta en el "cinturón carcelario" en el norte de Florida -zona de alta concentración de cárceles-. "En este área rural hay tres mil personas a un cuarto de milla de las excavaciones de fosfatos. La mayor parte de la población cercana a la mina lo es de presos", dice Tsolkas.

"Ocurre que los presos son de los más afectados, y en primera línea, por este peligro sanitario. Lo hemos visto como un buen lugar para mostrar a la gente nuestras preocupaciones sobe la calidad del agua y el aire, que no son algo lejano sino algo que afecta a los presos. De algún modo, los presos tienen un papel central en un posible desafio hacia esta clase de operaciones de minería, pues el Estado tiene a su cargo la salud y el bienestar de los presos".

FTP ha trabajado junto a los presos en desafiar a la mina en el contexto del proceso de autorización. "Hemos escrito muchas cartas a presos animándolos a presentar alegaciones; a la vez, les hemos dado a conocer la llamada a una huelga de presos de OperationPush, coordinándonos con el Comité para la Organización de los Trabajadores Encarcelados de la IWW".

La organización dentro de las cárceles siempre conlleva tremendos riesgos. Los presos pueden afrontar nuevas acusaciones y una prolongación de sus sentencias.

Pabellones enteros pueden ser castigados colectivamente y puestos en aislamiento. Hay riesgo de ser trasladado a una celda de aislamiento o sufrir abusos de los guardianes, de sufrir restricciones en la comunicación con el exterior, en el ocio, en las oportunidades de educación. Uno puede ser sometido a dispersión y quedar incomunicado durante el progreso.

Los representantes de la institución siempre responden a la resistencia siguiendo un patrón. Al llamar "disturbios" a los motines se les etiqueta con una palabra que asusta a la opinión pública y legitima un trato duro contra los presos. Cualquier violencia o destrozo es puesto en primera plana, ocultando las peticiones de los presos y las condiciones a las que responden.

El acceso a la información se ve restringido y los medios comerciales hablan sólo en términos de protección de la ley, lo que controla el relato de lo que ocurre en el interior. La visión de los presos, de sus familiares o de quienes les apoyan son silenciadas. Los levantamientos se atribuyen a falta de medios de la cárcel para cumplir con sus objetivos, y se usan para pedir más fondos a los legisladores.

Las experiencias de resistencia en prisión de los últimos dos años han creado expectativas dentro y fuera sobre cómo responderán las instituciones a Operation Push, y han influido en su estrategia.

"Los participantes en la Operation PUSH saben con qué han de tratar", declara Karen Smith, una organizadora desde el exterior, miembro de la sede de Gainesville del Comité para la Organización de Trabajadores Encarcelados. "Se trata de un movimiento real en torno a cuestiones realmente legítimas, y tiene pruebas pertinentes en las que apoyarse. Si los responsables de las cárceles siguen eligiendo dar por respuesta la fuerza y el discurso sobre la necesidad de más personal, darán una respuesta inefectiva. Es importante que ese cuento no siga cosechando audiencia. La solución pasa por menos presos, no por más guardianes".

Los rumores sobre castigos preventivos han aparecido antes de la huelga. Algunos organizadores dudan de si se trata de aquello a lo que quieren responder o más bien se dirigen directamente contra Operation PUSH.  Otros hablan de listas negras de organizadores a los que se somete a aislamiento o traslado. Algunos presos que no son participantes de la acción dicen haber sido tratados como si lo fueran.

Por el momento, FLDOC mantiene silencio respecto a la protesta anunciada. Michelle Glady, portavoz de FLDOC, declaró a Miami Herald que siguen centrándose en el funcionamiento normal de las instalaciones penitenciarias.

Organización exterior

Para los organizadores de Operation PUSH un apoyo potente desde el exterior es crucial para el éxito de la acción. "La voz del exterior ha de ser potente", comenta John. "Necesitamos que desde fuera se haga luz sobre lo que pasa dentro. Que nosotros gritemos desde las grietas de los muros lo que nos pasa no será bueno porque te señalará ante la institución. Pero si hay suficiente luz iluminando nuestra situación ellos no podrán hacer lo que acostumbran. Concentraciones, medios de apoyo, aparecer en la radio y en los programas de gran audiencia es lo que creará un ambiente que haga que los guardianes tengan un comportamiento legal, pues la mirada de la opinión pública estará sobre ellos".

IWOC Gainesville y FTP han organizado alertas telefónicas sobre las instituciones penitenciarias en solidaridad con los presos en huelga. También planean protestas fuera de las cárceles y recogen fondos para hacer llegar documentación al interior.

Smith dice que ellos están asesorándose legalmente para representarse las dimensiones legales de la acción, estimando hasta donde pueden llegar los presos y "cuáles son sus derechos en tanto hagan protestas noviolentas, boicots y abandonos de puesto". Buscan abogados y procuradores que redacten cartas para cárceles específicas o directivos "del tipo 'Ey, estamos aquí fuera, vigilamos, nuestros ojos están sobre vosotros'. Es algo que puede afectarles, especialmente aquí en Florida". Además han montado un servicio de atención telefónica para presos y sus familiares, manteniendo la alerta sobre posibles represalias.

Legado de un movimiento

Smith cree que OperationPUSH no contaría con tanto empuje o claridad de estrategia sin los movimientos previos de organización en cárceles, los que han sido y los que son. Subraya los esfuerzos de Free Alabama Movement, Jailhouse Lawyer Speak y otros grupos y acciones que han combatido recientemente la esclavitud en prisión.

La documentación ha jugado un papel importante en la construcción de un movimiento en Florida. "Mucho de lo que Free Alabama ha sacado adelante y ciertos autores como Kevin 'Rashid' Johnson o Bennu Hannibal Ra-Sun o Malik Washington. voces destacadas del movimiento que han proporcionado análisis claros y estrategias que no estaban a disposición de los presos de Florida, que han sido un ejemplo de lo que se puede hacer y planificar claramente para avanzar".

Cuando IWOC comenzó a buscar contacto en Florida después de septiembre de 2016, la documentación era la petición prioritaria de los presos. "No tenían nada sobre lo que trabajar", explica. "Contar con esas voces y materiales ha sido crucial para que se organicen y lo ha hecho posible".

Smith dice que la creciente visibilidad del abolicionismo en el exterior fortaleció la resolución de quienes se organizaban desde dentro. "Saber que hay un colchón social en el exterior aun cuando hace poco años estaba aletargado o no existía, es algo que ha hecho esto posible. Los presos afirman constantemente que no pueden construir su unidad dentro sin muestras de apoyo en el exterior",

La solidaridad continua creciendo. "Contamos con una mujer candidata al congreso por el sur de Florida, Stephanie Anderson, que ha llegado a apoyar la huelga". Algunos profesores han buscado involucrar a sus estudiantes con escritos dirigidos a los legisladores o cartas para los presos.

La estrategia noviolenta de la Operation PUSH surge de la reflexión de los organizadores sobre los motines más recientes. John lo atribuye a que "no podemos ponernos en posición de que los guardianes sean requeridos para emplear la fuerza bruta y tener una excusa para ofrecer al público lo que acostumbran", Es un enfoque que "se ha hecho y dicho antes", en acciones como los boicot de navidad organizados por Martin Luther King. "Se trata de una huelga económica que pretende afectar a los presupuestos del año que viene tanto como sea posible".

A pesar del enorme y constatable riesgo, los presos de Florida y otros estados continúan organizandose; esto es un signo claro de la pujanza del movimiento.

"No quiero ser fatalista pero hemos de tener seriamente en cuenta que si no cambiamos el sistema penal que tenemos actualmente, éste será un precursor del desastre social y ambiental que tenemos ante nosotros", comenta Tsolkas. "La transformación del sistema penal podría dar una pista del potencial para cambios fundamentales de nuestra sociedad".

"Millones de personas han visto lo más bajo y lo peor que esta sociedad ofrece. Pienso que podrían ayudar realmente en el proceso de reconstruirla y cambiarla en el sentido que  necesitamos si queremos sobrevivir otro siglo".

Especial: 
Huelga de presos/as en EEUU
Enlaces relacionados / Fuente: 
https://shadowproof.com/2018/01/11/operation-push-movement-against-prison-slavery-florida/

Comentarios

Oficialmente la huelga no existe, pero según las redes sociales de IWOC Oakland se han suspendido las visitas en varias prisiones.

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