¿Os acordáis del asunto de la burbuja inmobiliaria, que a principios del siglo XXI empezó a crecer y crecer hasta que estalló en 2008 dando lugar a una crisis financiera morrocotuda? Bueno, la fiebre constructora de esos primeros años hizo que se edificaran montones de pisos, y que el sector público levantara aeropuertos, autopistas, puertos, rotondas, ciudades de la justicia, infraestructuras variadas, estatuas pavorosas, eventos y cosas así, que a día de hoy no valen para nada.