Ecuador: Que las Cruces sobre el agua se conviertan en digno Ejemplo de combate por la vida y la libertad

 

Los pueblos que llevan la huella profunda

de una intensa lucha por la libertad

regaron su sangre pródiga y fecunda

por romper el yugo de la iniquidad. 

De esos pueblos surgen voces libertarias

gritos generosos de fraternidad

y van encendiendo grandes luminarias

 

sobre el panorama de la humanidad.

Alejo Capelo

 

Llegamos con esta carta al anochecer de este 15 de noviembre, ya cuando las primeras cruces flotan sobre el Río Guayas y los obreros empezamos a enrumbarnos hacia nuestras casas, que nos esperan con el corretear de nuestros hijos y una taza de agua de cedrón, con duro pan.

Llegamos con la firmeza y la convicción del camino escogido en la lucha sindical para alcanzar y defender nuestros derechos que prodiguen y vayan en el camino de la construcción de un Nuevo Ecuador, parte de la Patria Grande y Socialista.

Llegamos en este día símbolo de la clase obrera, donde recordamos la vil masacre de nuestros hermanos de clase allá el 15 de noviembre de 1922, para   expresarles un fraterno y combativo saludo a los sindicatos, asociaciones, comités de empresa que hacen parte de la FETRALPI, el mismo que lo hacemos extensivo a las demás organizaciones obreras,  indígenas, afrodescendientes, populares y políticas de izquierda.

Queríamos aprovechar este 15 de noviembre para escribirles y puntualizar algunos aspectos del acontecer político, organizativo, unitario y de combate que se han venido presentando en este último tiempo en nuestro país. Tal vez deberíamos haberlo hecho un tiempo atrás con la conmemoración de nuestros 50 años, allí en agosto, pero ha habido algunos factores que nos llamaron a dar el tiempo necesario a estas reflexiones, uno de ellos ha sido el trafago del trabajo y la dinámica que viene teniendo la Federación en el acontecer político no solo de la provincia sino a nivel nacional.

Sobre el acontecer nacional

Este es un tema bastante largo que lo tratamos apretadamente, y que invitamos a nuestros compañeros a que sea objeto de permanente debate y diálogo en el seno de las organizaciones sindicales y sociales.

La profundización de un proyecto represivo, autoritario que responde a los intereses del capital transnacional y los sectores de la burguesía que han venido emergiendo al amparo del mismo, oculto bajo el manto de un discurso que se apropia de iconos, símbolos y luchas que pertenecen a los trabajadores, indígenas, campesinos, jóvenes insurgentes, mujeres rebeldes; de manera subrepticia se mimetiza en una retorica denominada “revolución ciudadana” para continuar embrollando el ambiente internacional y a las gentes del Ecuador.

Pero cada vez más hay un profundo abismo entre los iracundos y atiborrados discursos gubernamentales y la cotidiana realidad que vivimos los y las ecuatorianas. Por ningún lado se avizoran transformaciones que afecten el capital y la desigual estructura social existente en el Ecuador. Al contrario frente  a las migajas que se lanzan para los pobres del Ecuador, los grupos oligárquicos tradicionales y emergentes ven año a año acrecentar sus márgenes de beneficios y ganancias.

Gobierno de Correa parte de la estrategia neoliberal del IIRSA

El extractivismo a gran escala y el entreguismo a las transnacionales petroleras y mineras se han convertido en la egida que guía el proyecto del gobierno; para ello aceleradamente vienen cumpliendo lo programado por el neoliberalismo y el Departamento de Estado de los Estados Unidos de Norteamérica, en la denominada IIRSA (Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana), que responde al trabajo en los componentes de comunicación, viabilidad, transporte y energía.

A ello se debe la desesperada carrera por mejorar el sistema vial ecuatoriano, construir hidroeléctricas a granel, para prestar los servicios a las transnacionales extractivistas y no para los pueblos del Ecuador como demagógicamente vociferan  en la propaganda gubernamental.

El objetivo real no es servir con esa infraestructura  a los habitantes del Ecuador, sino convertirlo en un corredor que una el Pacífico con el Atlántico no solo con fines comerciales, para beneficio de los grandes empresarios y el monopolio internacional, sino principalmente militares, a ello se debe el gigantesco despliegue de   soldados (15.000, señalan algunas informaciones de prensa) y equipos a la frontera con Colombia, lo que aceleradamente a involucrado al Ecuador en el conflicto interno colombiano y las fuerzas militares ecuatorianas se han convertido en el yunque que busca detener a la insurgencia colombiana, como estaba planeado en el denominado Plan Colombia.

 

Para ello también del discurso de “soberanía”   flameado en las campañas electorales o cuando a nivel interno es necesario desviar la atención, se va trastocando al de los abrazos con Hilary Clinton, Sebastián Piñeira y Juan Manuel Santos, a quien inclusive ya se le ofrece el indulto en caso de ser sentenciado en estas tierras, por la aleve masacre perpetrada en Angostura.

En el sentido orientado por el IIRSA también se centra el mejoramiento y construcción de aeropuertos y más infraestructura de transporte y comunicaciones como se lo ha venido haciendo, por eso podemos ver la proliferación de aeropuertos en distintas ciudades, a los cuales los pobres no tienen acceso.

La construcción de esta infraestructura se la ha hecho pisoteando los derechos de los pueblos originarios, y con un enorme costo medioambiental, que hecha por los suelos el discurso ecologista al que muchas veces recurre el gobierno de Alianza País, para continuar engañando y tiñéndose de  un tonito “izquierdista”.

Esta obra ha sido posible gracias a los altos precios del petróleo que se han mantenido en los últimos años producto de las permanentes guerras de agresión que el imperialismo yanqui ha desatado contra los principales países productores de este recurso como es el caso de Irak, Libia. Pero también se ha ejecutado este proyecto en base al agresivo endeudamiento externo con China, que en la actualidad bordea   los 7.000 millones de dólares, lo que representa el  11% del PIB calculado para este año. Amén de que se ha comprometido el 54% de la producción petrolera para pagar esa deuda, que es entregada a la empresa petrolera China, cumpliéndose un viejo anhelo neoliberal de la entrega anticipada de petróleo, con el consabido perjuicio para la economía del país.

Basar el sustento de la economía del Ecuador en el extractivismo significa un apurado camino en la reprimarización de la economía de nuestro país. Esto se trasluce en bajos salarios para los y las trabajadoras, sobreexplotación de los recursos naturales, incremento y alta dependencia hacia los países y ejes imperiales.

Como pueden ver compañeros nada de lo que está haciendo el actual gobierno encabezado por el Economista Rafael Correa tiene que ver con socialismo o izquierda, su proyecto es parte de la derecha y de las transnacionales a quien representa.

Por ello su cogobernacia ha sido de la mano de los grandes grupos económicos como Eljuri, Proinco, Romero, Noboa, Paz, en el tinglado de la pantalla despotrican contra la partidocracia, en los cocteles se jartan con los grupos empresariales y la derecha. Por ello los ocultos acuerdos con Nebot en Guayaquil. Por ello en su gabinete e instituciones públicas están conspicuos representantes de la derecha como Alexis Mera, Vinicio Alvarado, Staynley Vera Prieto, Nathalie Cely para citar algunos de los más visibles.

Un gran atraco a la seguridad social

Con impunidad y cinismo se viene produciendo un gran atraco a la seguridad social, los dineros de los afiliados se han convertido en la caja chica del gobierno, permanentemente recurren a  ella para satisfacer los requerimientos del aparato estatal. Mucho dinero se dirige a inversiones sin consultas mínimas siquiera a sus propietarios, los representantes que deferían defender los recursos de los afiliados se encuentran sumisos y además violando las normas legales se niegan a convocar a elecciones para renovar esas dignidades.

Se vienen festinado los bienes materiales terrenos e infraestructura, bajo la cubierta de deshacerse de los bienes improductivos. Dineros para festinar pero niegan la jubilación de la mujer a los 25 años de trabajo sin límite de edad. El sistema de reserva de turnos médicos pese a su altísimo costo, no funciona, y los trabajadores tienen que esperar meses para poder conseguir un turno.

Se ha privatizado el sistema de salud de la seguridad social, pues la poca capacidad de atención ha significado millonarios contratos con clínicas y consultorios privados para atención médica.

La política antiobrera y derechista la tónica actual del gobierno de Alianza País

 

Para los obreros este ha sido uno de los gobiernos más nefastos que con toda la virulencia ha buscado desmantelar las conquistas laborales, violentar los derechos, y dividir y destruir las organizaciones sindicales.

De una manera sistemática y perversa se ha venido desmantelando las conquistas de los trabajadores y armando un cuerpo legal impuesto por la fuerza de los Decretos y Acuerdos  que contradicen su propia Constitución y los acuerdos internacionales en materia de Derechos Humanos y de la OIT de la cual el Ecuador es signatario.

Algunos dirigentes sindicales han colocado sus organizaciones o quieren hacerlo al servicio de este proyecto de destrucción del sindicalismo de clase e independiente. Se venden cotidianamente al mejor postor, miserables que deben ser denunciados y confrontados, no es que la historia los debe juzgar, es ahora las bases y organizaciones obreras que deben desenmascararlos ante sus bases y la sociedad por el daño que han causado.

Se persigue e impide  la organización sindical, el Ministerio de Relaciones Laborales (creado mediante decreto, lo que viola la norma constitucional) se ha convertido en el mazo medieval de la inquisición contra los trabajadores y sus organizaciones, el gigantesco aparato burocrático se muestra ágil cuando se trata de impedir el reconocimiento jurídico de los sindicatos y demás organizaciones laborales, para ellos recurren a leguleyadas sin sustento, donde el objetivo es demorar este trámite. Prestos, cual buenos tinterillos del poder de la derecha, niegan y recontraniegan las conquistas y acuerdos alcanzados por los obreros en las negociaciones colectivas.

Expertos se han vuelto sus funcionarios en dilatar los trámites de los trabajadores que reclaman sus derechos. Con argucias y tretas impiden la presencia de los dirigentes sindicales que no les son dóciles al poder del capital y su gobierno de Alianza País. Las puertas de ese Ministerio de la patronal y la explotación solo están abiertas para aquellos que arrodillados se someten a sus designios.

Desde el inicio de la gestión de Rafael Correa, miles de trabajadores han sido echados a la calle arbitrariamente, ora abiertamente, ora veladamente bajo la cubierta de reestructuraciones administrativas o bajo decretos inverosímiles como el 813, que inventan nombres para los despidos intempestivos, se arremete contra el derecho al trabajo, el mejor testimonio lo pueden dar los compañeros de: de las ensambladoras de vehículos, Petroecuador, DOMICON, Hormigonera Andina, EDESA, de la Corporación Nacional de Telecomunicaciones, del Comisariato del Ejercito, de FESTA, CORDISEG, CENTRALCA, Trolebus y Ecovía, Correos del Ecuador, la función legislativa, las Aduanas,  el INNFA, en Petroecuador, Ferrocarriles del Ecuador, el mismo Ministerio de Relaciones Laborales, Registro Civil, la Aviación Civil, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército, las Empresas Eléctricas, Consejos Provinciales y Municipios, Gobernaciones, ERCO, Ingenio Azucarero del Norte, ECUDOS, Ministerio de Salud, Maxigraf.

La contrarreforma educativa como  parte de la dominación capitalista

Por otro lado, pero parte del mismo proyecto, se ha venido imponiendo una contrarreforma en la educación, para cumplir con los organismos internacionales que hoy por hoy ven en ese campo el espacio para imponer sus recetas a favor del sistema de producción capitalista.

Han eliminado el cogobierno, la autonomía prácticamente no existe. Ya anuncian un nuevo sistema de ingreso a las universidades, lo que de hecho anulara las posibilidades de ingreso de nuestros hijos a las mismas, no por falta de capacidad, sino fundamentalmente por los recursos que no poseemos para costear las mismas y por la serie de filtros que van poniendo para ello, garantizándose una universidad elitista, que produzca mano de obra calificada para su proyecto; como la impuesta años atrás en Chile y que hoy ha colapsado y que   Piñeira quiere reformar para esquilmar más a los estudiantes, es la misma que el atizador de la guerra Santos en Colombia, han querido implantar con la malhabida Ley 30, con la diferencia que en Colombia y Chile el movimientos estudiantil y popular han gestado gigantescas movilizaciones que confrontan decididamente las propuestas derechistas y neoliberales y que inclusive la han hecho retroceder como ocurrió en días pasados en Colombia, mientras en las universidades ecuatorianas, las organizaciones del movimiento estudiantil van siendo copadas por los adeptos a Alianza País y sus capitostes, que la mantienen inmovilizada y maniatada, restregándose de lisonjas entre estos oportunistas y su gobierno.

La criminalización de la organización y la lucha social

 

De la mano del proyecto económico de Correa, neoliberalismo en su base esencial, con elementos de lo que se ha denominado el   neoinstitucionalismo y el neodesarrollismo, esta la criminalización de la organización y las luchas sociales, un exasperado discurso contra todo lo que le huele a izquierda, organización, resistencia se viene levantando desde las esferas del poder, en ese camino el acoplamiento de leyes:  como la propuesta de reforma al código penal, las ley de comunicación, la ley de seguridad, son el sustento en el que ampara su accionar.

Cerca de 300 dirigentes indígenas, campesinos, sindicales, estudiantiles, magisteriales se encuentran encausados por terrorismo y sabotaje, cuando su único delito ha sido protestar y resistir el avasallamiento. 1 Dirigente estudiantil universitario preso ya dos años, 7 dirigentes campesinos sentenciados, que valientemente no se dejan capturar, la detención de dirigentes indígenas,  liberados por la presión comunitaria y popular, estudiantes heridos en las manifestaciones, uno de ellos grave que aún a los dos meses permanece en terapia intensiva, el asesinado de un dirigente indígena del magisterio, son el resultado de la denominada  “revolución ciudadana”.

Para que ello  ha recurrido a estructurar los organismos de represión del Estado capitalista,  los militares asumen el control de las calles e instituciones públicas;  la Asamblea Nacional, el organismo parlamentario ha sido declarada por más de un año  en estado de emergencia, con lo cual los militares han asumido y posesionado del control de esa institución. La nueva doctrina de seguridad propuesta desde el Pentágono y que los gobiernos abiertamente neoliberales, no pudieron llevar adelante, este gobierno que se autodenomina de izquierda, lo está efectuando. Los militares se constituyen en la policía y gendarme de la sociedad al estilo de las guardias nacionales.

El aparato de inteligencia para perseguir a todos los que nos oponemos ha sido desarrollado y asumido inclusive por organizaciones civiles como el SENPLADES que es el espacio desde donde se gestiona la política de seguridad del gobierno de Correa.

En este campo no podemos dejar de lado que parte de esa política constituyen los procesos de limpieza social que ilegalmente actúan y que van sesgando regularmente la vida de personas, el paramilitarismo colombiano actúa impunemente y es “costumbre” ya oír diariamente sobre su actuación, en la eliminación de individuos, rápidamente la conmoción inicial se ha pasado a la justificación de que los asesinados tenían antecedentes penales y en ese camino de vez en cuando se van incorporando a las listas de asesinados luchadores sociales como el caso del compañero dirigente campesino en el Guayas, o el abogado de una central sindical, o el dirigente de los choferes y así por el estilo.

De esta manera institucionalizan el miedo como forma de control social, para inmovilizar a las gentes del Ecuador. Y ahí entra en acción su gigantesco aparato mediático que atiborra los distintos medios de comunicación y formas de publicidad con la versión “oficial” del gobierno de Correa, que es pontificada como la verdad absoluta y universal, una suerte de masacre de la realidad, para implantar la ficción emanada desde los propagandistas gubernamentales.

Reiteramos, el que ciertos trasnochados y trashumantes de la izquierda hagan parte del gobierno, o que en cierto momento parte de un sector de la   izquierda participará de ese proyecto  no quiere decir que este sea un gobierno de izquierda, nada tiene que ver con la transformación revolucionaria y el socialismo, es un gobierno que responde a los intereses de la derecha tradicional y emergente, del capitalismo, es un gobierno de la opresión y la represión.

Sobre la organización y la unidad

Casa adentro, nuestra Federación este año conmemoró 50 años, un importante proceso venimos viviendo, una intensa dinámica que ha llevado a  que rebasemos al presencia provincial y tengamos un reconocimiento con alcance nacional.

Los procesos organizativos todavía son lentos, a ello contribuyen la situación nacional sintetizada líneas arriba y nuestra falta de adecuación a las nuevas circunstancias y radio de acción que tenemos.

Es necesario formar y desarrollar cuadros sindicales con solidez política y firmeza ideológica que impulsen desde los sindicatos la política de la FETRALPI y se constituyan un garante en la dirección de las organizaciones y de la misma Federación.

 

Tenemos prestigio y capacidad de convocatoria, dentro de las organizaciones sindicales somos una de las más dinámicas a nivel nacional y con importante número de organizaciones afiliadas.

A pesar de las penurias económicas, la escases de materiales no nos detenemos.

Valga este espacio para hacer un llamado fraterno a nuestros compañeros dirigentes y organizaciones a que se incorporen de una manera más emprendedora y decidida a este crecimiento y ampliación de la influencia de la FETRALPI. Camino de ello es nuestro compromiso por ampliar la democracia obrera, la participación de todas y todos en los distintos aspectos de la vida cotidiana.

Las oficinas como espacio físico están abiertas y prestas para recibir calurosamente a nuestros hermanos de clase y de lucha.

Pese a las dificultades avanzamos, no claudicamos y no nos arrodillaremos seguiremos de pie luchando por los derechos de los y las trabajadoras, por conquistar una vida diga, por construir un país soberano.

Frente a esta posición desde distintos frentes hemos recibido la arremetida, para dividir, para quebrar nuestra organización y nuestra posición de lucha. Es necesario cerrar filas, fortalecer la unidad de nuestras organizaciones, defender la FETRALPI.

La Federación la constituimos todos y todas, dirigentes y bases, tenemos las mismas responsabilidades y derechos, por ello en este 15 de noviembre, debe servir para elevar el compromiso, acerar la militancia obrera, para que se procure una mejor participación y capacidad de movilización, porque estamos seguros que este es el único camino para recuperar nuestros derechos conculcados, para alcanzar nuevos.

Forjando la unidad desde las bases

Convencidos estamos que es necesario forjar la unidad de las diversas organizaciones sindicales y populares, vamos ya un largo tiempo trabajando en ese cometido, en ello empeñamos importantes esfuerzos.

Desde la FETRALPI concebimos la unidad como un importante paso en las luchas de liberación de nuestro Ecuador, creemos necesario la construcción de la Central Unitaria de Trabajadores como referente de acción y organización en nuevas condiciones; el mundo del trabajo atraviesa las distintas dimensiones de la sociedad, las étnicas, las de género, la etarias, por ello la importancia de construir la CUT como aglutinante de indígenas, afrodescendientes, mestizos, campesinos, trabajadores, estudiantes, maestros, mujeres, jóvenes.

La unidad en la que creemos es la que se basa en la lucha contra el capitalismo y por la transformación social de nuestro país, la unidad que creemos es la que nos habla de anteponer los intereses colectivos de justicia, igualdad, libertad, ante los intereses particulares de cada organización. La unidad que enfile hacia la construcción del socialismo, como modelo alternativo y emancipatorio del capitalismo.

Una unidad que se vaya construyendo desde abajo y hacia la izquierda, es decir que concurran las bases de las distintas organizaciones para gestionar y direccionar directamente el proceso de unidad, no creemos en la unidad solo de las cúpulas. Para ello es necesario ir construyendo un eje programático sobre el cual basemos nuestro trabajo y que no solo sean los acontecimientos coyunturales los que marquen los pasos de unidad como ha venido sucediendo hasta ahora.

Que ese programa de unidad parta de una construcción colectiva, con la participación de todos y todas; sea la base, sobre la cual nos adhiramos y se levanten las alianzas de distinto tipo y que no existan solo, las conveniencias  particulares de las organizaciones que trastocan los planteamientos de unidad y programas para acomodarlas a las circunstancias, en el afán de lograr ciertas representatividades,  participaciones en la institucionalidad o proyectos de mero corte electoral.

 

Ya basta que en nombre de la unidad se cedan principios y se pretenda colocar a las organizaciones de trabajadores y populares en proyectos difusos, que con vistosos discursos confunden pero que en esencia a nada conducen y al contrario entorpecen   el camino, que solo desde los pueblos mismo podrá ser labrado, el de la liberación y transformación revolucionaria de la sociedad.

Pasos importantes se han dado, la unidad es un anhelo, pero muchas veces las direcciones no sobrepasan el discurso de unidad y lo llevan a la práctica, se quedan en la mera alocución, todavía existe muchos celos y resquemores frente al otro, todavía prima el hegemonismo. Hace falta mayor profundidad en el debate, sinceridad y transparencia en la acción.

Si vamos  a trabajar por la unidad debemos respetarnos, en nuestras diferencias, dificultades y virtudes, desarrollar un diálogo fraterno y democrático que acoja las opiniones y encuentre caminos.

La unidad no debe ser vista como la oportunidad para utilizar al otro o para arrebatarle sus organizaciones; hemos sufrido esas prácticas, donde en un verdadero vendaval, ciertas organizaciones han buscado penetrar nuestros sindicatos (utilizando la lisonjería  camuflada en cursos o actividades). No hemos caído, ni caeremos en esa disputa estéril que le hace juego al poder, pero si sabremos defender, con dignidad y firmeza nuestro trabajo organizativo. Siempre que vemos ello les invitamos a organizar a miles de trabajadores que no están sindicalizados, pero el facilismo y la comodidad como sinónimo de oportunismo hace que se implementen esos estilos de trabajo, que tanto daño hacen a los procesos unitarios.

No estamos pesimistas en torno a la unidad, decimos las cosas tal y cual las hemos vivido en este período y al contrario somos optimistas y estamos seguros que se consolidará un proceso unitario, en ello seguiremos empeñados y aportaremos desde la sencillez y la fraternidad. Solo en el último período hemos tenido experiencias importantes, donde cada una de las organizaciones hemos mostrado nuestros límites y virtudes. Saber recoger lo positivo de ellas, debatir y superar lo negativo es la tarea para avanzar en el camino unitario.

Por el camino del combate

Ante la realidad nacional que atosiga a los más pobres, a los trabajadores, indígenas y campesinos, debemos persistir en la organización de los trabajadores y diversos sectores sociales; el fortalecimiento de esos procesos organizativos; debemos ampliar y llegar a más diversos sectores para construir sindicatos, comités de empresa, asociaciones o cualquier forma organizativa que permita desarrollar procesos de educación política, de concienciación en torno a la realidad y las alternativas que planteamos desde los trabajadores y pueblos del Ecuador.

Ya lo señalamos la unidad es un elemento sustancial del proceso para confrontar la política extractivista, autoritaria y neoliberal del actual gobierno.   En eso tengan en nosotros un firme componente.

Es necesario articular luchas y acciones que lleven a la confrontación directa con el proyecto Correista, los plantones, la toma pacífica, las marchas, las caminatas, las pintas, deben concurrir en un torrente de movilización permanente.

Es necesario reactivar  las luchas populares, es necesario que estas se vayan conjuntando, que tengan objetivos y demandas claras. No debemos permitir la acción de la represión y la imposición del miedo, a cualquier compañero, a cualquier organización que se ose tocar debe haber respuesta, solidaridad, respaldo y acción desde todos los campos.

Solo la lucha nos hará libres, señala una consigna y esa es la tozuda realidad que debemos asimilarla si es que queremos detener el vendaval antiobrero del gobierno derechista de Correa.

Punteo para programa de unidad

1.                Real participación democrática de los trabajadores, campesinos, indígenas, afrodescendientes, mujeres, jóvenes y todos los y las ecuatorianas tanto a nacional, provincial, cantonal, parroquial   en las decisiones fundamentales, en el rumbo de la nación, en las formas económicas y políticas que regirán el Estado y los gobiernos locales. No criminalización de la protesta y organización social.

2.                Desarrollo de mecanismos y de control por parte de las organizaciones sociales para poner fin a la  corrupción y a la impunidad. Sanción y castigo a los atracadores de los fondos del pueblo.

3.                Rechazo a la política neoliberal y al modelo extractivista de reprimarización de la economía. Desarrollo e impulso de formas económicas con justicia social. El Estado debe ser el principal propietario y administrador de los sectores estratégicos: el energético, las comunicaciones, los servicios públicos, vías, puertos y recursos naturales en beneficio del bienestar y desarrollo de los ecuatorianos.

4.                Reforma Agraria  democrática que asigne la tierra a quien la trabaja y la cuida, en función de garantizar la soberanía alimentaria. Protección de las fuentes de agua y los páramos, no privatización del agua. Democratización del crédito, la asistencia técnica y el mercadeo. Estímulo total a la industria y a la producción agropecuaria. Proteccionismo estatal frente a la desigual competencia internacional.

5.                La gestión económica oficial se debe caracterizar por su eficiencia, su ética, su productividad y su alta calidad. Habrá participación de los gremios, las organizaciones sindicales, populares, entes académicos y científicos en la elaboración de las decisiones sobre la política económica, social, energética y de inversiones estratégicas.

6.                Desarrollo de una doctrina de seguridad democrática y patriótica. Donde las fuerzas militares serán garantes de la soberanía nacional, respetuosas de los derechos humanos.

7.                Libertad de expresión, garantizando la participación de las organizaciones sociales en los medios de comunicación, que deberán ser democratizados.

8.                Promover una política activa en defensa del medio ambiente y la ecología, recogiendo y guiándonos en las experiencias desarrolladas por los pueblos originarios en la formas de relación con la naturaleza.

9.                Empleo digno, trabajo decente, salario justo, salud integral, vivienda, educación democrática, jubilación de la mujer a los 25 años de trabajo sin límite de edad y recreación como centro de las políticas del Estado, apoyados en nuestras tradiciones culturales y buscando el equilibrio de la sociedad y la naturaleza.

10.          Los derechos de la niñez, la juventud, las mujeres y los ancianos, de los pueblos indígenas y afro-descendiente, opciones sexuales serán fomentados como real construcción del Estado Plurinacional que reconozca la diversidad.

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