¿Cual es la última pelicula que habeis visto?

Fenómenos y reflexiones en torno al Anarquismo y la sociedad: paranoias, humor, surrealismo, sucesos inexplicables... Gustos y aficiones: cine, música, literatura, etc. Textos personales. Mensajes fuera de contexto e insultos y exabruptos contra el Anarquismo.
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Re: ¿Cual es la última pelicula que habeis visto?

Mensaje por Super8 » 03 Jun 2018, 15:36

Tomado de los Escritos sobre cine de Walter Benjamin publicados en 2017 por editorial Abada con organización y traducción a cargo de Daniel Pitarch.

LA DISMINUIDA masculinidad de Hitler (nota; probablemente en torno a agosto de 1934)-

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Comparar con el aire femenino del pobretón que representa Chaplin;tanto esplendor cuanta sordidez en los seguidores de Hitler; comparar con el público de Chaplin.

Chaplin -como reja del arado que surca las masas; la carcajada que siempre las relaja-;el suelo del Tercer Reich, apisonado; sobre él no crece ya la hierba.



Prohibición de las marionetas en Italia; de la película de Chaplin en el Tercer Reich-; en principio, toda marioneta es capaz de reproducir fácilmente el mentón de Mussolini; toda pulgada de Chaplin, todo el Führer.

El pobre diablo quiere ser tomado en serio, y a continuación movilizar con urgencia al infierno entero.

La docilidad de Chaplin está puesta a la vista de todos; la de Hitler a la de sus comitentes.

Chaplin nos muestra la comicidad de la seriedad propia de Hitler; cuando interpreta al hombre refinado, de inmediato sabemos cómo son las cosas con el Führer.

Chaplin se ha convertido hoy en el más grande de los cómicos porque encarnó el horror más profundo de sus contemporáneos.



El ideal de Hitler en la moda no es militar, sino más bien el propio del señor; los emblemas medievales de la caballería están fuera de la circulación, del caballero quedó sólo la moda.

También Chaplin se atiene a la moda actual del caballero. Lo hace a fin de tomarle la palabra a la casta actual de los señores. Su palitroque es ese bastón en torno al cual se arrastra el parásito (el vagabundo es tan buen gorrón como el propio señor) y su bombín, que no tiene un lugar fijo y determinado en la cabeza, delata cómo el poder burgués se encuentra hoy tambaleándose.

En sin duda un error interpretar la figura de Chaplin psicológicamente nada más. Es raro que tan populares personajes no tengan ciertos emblemas o accesorios que les procuren, al menos desde fuera, el tono adecuado. Tal es el papel que desempeña, en el caso de Chaplin, el atavío del palitroque y el bombín.

Hitler no aceptó el título de "presidente" del Reich; pretendía inculcar sobre su gente lo excepcional de su aparición. Excepcionalidad beneficiosa para un prestigio como el suyo, mágicamente impuesto y asentado.
Cuando el escritor e historiador Walter Benjamin (1892-1940) escribió esta nota no se había estrenado El gran dictador. Más aún, cuando Walter Benjamin se suicidó huyendo de los nazis puede que esa película de Chaplin ni siquiera se hubiese estrenado. Cuando escribió la nota, ni siquiera se había estrenado Tiempos modernos. Aún así, parece que Benjamin había calado a Chaplin y los rasgos de Chaplin que se manifestarían en sus películas ambiciosas -que no mejores-. De hecho, los intentos de escapar de Europa por parte de Benjamin en sus últimos meses de vida, tal y como los relata Lisa Fittko, necesitarían a un Chaplin para narrarlos y quizás interpretarlos, con sus encuentros con toros, con la maleta que pesa y con otros vericuetos. No el menor aquel del intento de Benjamin intentando entrar en el barco que le llevará a América con un disfraz de marinero sin quitarse ni el bigote ni sus características gafitas de intelectual.

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Re: ¿Cual es la última pelicula que habeis visto?

Mensaje por Super8 » 06 Jun 2018, 22:20

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Uno no hace la película que quiere hacer sino la que puede hacer. Ahora mismo una película en Francia tiene un coste medio de 2.500.000 euros y yo estoy rodando por la mitad, lo que me obliga a ser muy rápido. El blanco y negro no es más barato que el color, pero solventa muchos problemas de iluminación, maquillaje o vestuario, ya que se puede utilizar ropa más común. Cuando ruedas en veintiún días no hay espacio para el error, hay que estar muy inspirado y no te puedes relajar. Estas prisas imperan en el cine de hoy en día; al fin y al cabo, una película no es más que la realidad organizada y esa realidad ha de tener un sentido.
Jean-Luc Godard dice que a él le gustaría hacer películas normales, pero que no le salen. A Philippe Garrel, que puede ser tan audaz como Godard, le ha salido una película normal con L'amant d'un jour (2017; titulada con cierta inexactitud para la distribución en Spain como 'Amante por un día'). Mejor dicho, le ha salido lo que tendría que ser una película normal, una comedia sentimental que trata con dignidad a sus personajes y sus problemas - en vez de manipular los signos de la vida cotidiana para hacer chacota y humillar a las personas corrientes, el denominador común de la mayor parte de las comedias sentimentales de cualquier procedencia, empeñadas en burlarse de la gente corriente en cuanto tal o en hacer como que esa gente tuviera que avergonzarse de su propio olor y tuviera que hacerlo a carcajadas.

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L'amant d'un jour parte de una situación estimulante y que deja en vilo (la convivencia de hija y amante de la misma edad), ofrece buenos diálogos y una radiografía aguda de la sexualidad pasada de vueltas y ensimismada de los varones de mi edad -aunque quizás no de mi status-. Es una película agil y entretenida, y como todo buena comedia, avanza sin necesidad de cargar las tintas e incluso bajo una apariencia de estancamiento; no simula ser muy seria, pero sabe hacer el comentario adecuado, mediante un inserto inteligente, de un intento de suicidio. En lugar de los chistes políticos grotescos que son el cáncer de las comedias made in Spain hay aquí una breve pero más que inquietante intervención de un veterano de Argelia. No subraya nada en el desarrollo de su después de todo trivial historia, pero lo deja todo muy claro.



Cine profesional de alguien que se toma en serio lo que hace en un tiempo en que la profesión parece no creer en sí misma y de paso en nada. Las declaraciones de Garrel citadas al principio son de una entrevista recogida en el número de Mayo de 2018 de 'Cuadernos de cine'.

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Re: ¿Cual es la última pelicula que habeis visto?

Mensaje por Super8 » 11 Jun 2018, 20:25

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Recientemente se ha restaurado El planeta salvaje (1973), película de René Laloux sobre ideas de Roland Topor. Iba a escribir película de dibujos animados, pero más bien se le puede llamar película de dibujos sucesivos: la mirada educada para la animación made in Pixar encontrará primitiva una película que basa más su efecto en el montaje de imágenes estáticas que en la ilusión de movimiento (al menos en la historia principal, pues algunos insertos aparentemente secundarios de la fauna de ese universo están animados con más cuidado). Aun así, quizás esa mirada educada en los alardes técnicos de la industria le encuentre su encanto a esta animación rudimentaria y deliberadamente balbuceante, pero cuidada.

La película, que fuera de sus cabezas rectoras es producto de un estudio checoslovaco, es una fábula de ciencia ficción con la habitual mala baba de su inspirador, Roland Topor. Por avatares que no se nos explican los sapiens se han convertido en animales entre el insecto y el roedor que malviven en el mundo de los gigantescos draags o traags, mucho mayores que ellos tanto en el espacio como en el tiempo –un día de esos seres es meses de un sapiens-. La convivencia entre los traag y los sapiens es un escenario de crueldad y sumisión construido con la habitual habilidad para trasmitir esas sensaciones a base de pequeños detalles marca de Topor. Sin embargo, no hay una auténtica hostilidad entre los dos mundos: todo es una consecuencia de la diferencia de tamaño, y la civilización traag, con sus peculiares ritos, despierta más curiosidad que miedo.

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No es el menor detalle en este sentido que la música omnipresente en la película –y más ambiental que psicológica, que reflejo de las emociones de los personajes- sea la orquestación brillante de melodías que canturrean los draag. Buena parte del peso de la película depende de esa música, y hace de ella no sólo dibujos sucesivos, sino un buen cómic musicado. La hostilidad sólo comienza cuando los sapiens –“oms” en léxico draag- empiezan a exhibir el presunto monopolio de los draag –la inteligencia-, pero el conflicto se resuelve con un inquietante final abierto, que hemos de entrever a través de un texto educativo draag. En este mundo nuestro de vida en red digital, la sobrevivencia de los sapiens en un planeta artificial construido ad hoc me resulta familiar.



Laloux hizo más cine de animación basado en argumentos de ciencia ficción adulta, como Gandahar (1987), que anda subtitulada en youtube. Una vez más, la animación en el aspecto de ilusión cinética es bastante pobre, y en este caso sí parece cosa de medios –a ratos recuerda aquellas series de animación setenteras que chapuceaban llevando a la pantalla cómics famosos-. La pobreza en este sentido –y en lo plano del color- se compensa, sin embargo, con la calidad del guión, la riqueza de los diseños del gran Philippe Caza y en soluciones narrativas brillantes. Una banda sonora excelente de Gabriel Yared -mejor que las famosas suyas-, con efectos contrastantes parecidos a los de El planeta salvaje, da impulso a la película.



Viendo el cine de Laloux, se diría que consiguió acercarse sin aspavientos a aquello que Luc Besson solo consigue en la publicidad de sus películas subsidiarias de las estética yanqui, o sea, él si consigue un acercamiento tangible a las ideas del cómic francés –escuela 'Metal Hurlant'- y, con él, al universo de ideas de la ciencia ficción.

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Re: ¿Cual es la última pelicula que habeis visto?

Mensaje por Super8 » 20 Jun 2018, 21:45

COPEL: Una historia de rebeldía y dignidad (2017) es una película realizada a lo largo de doce años, "con medios muchas veces precarios", por un grupo de presos sociales que participaron en la Coordinadora de Presos en Lucha (COPEL), aquella organización que puso en las pantallas de televisión y las portadas de 'El País' la lucha de los presos made in Spain por sus derechos en los años setenta.

Después de haber recorrido multitud de lugares en la campaña de presentaciones, esta extraordinaria autobiografía en cine de la COPEL ahora ha sido subida a la red para quien no la pudiera ver o quien la quiera recordar.
A la muerte de Franco, la democratización del régimen dictatorial no es otorgada graciosamente desde arriba, sino forzada desde abajo por multitud de movimientos reivindicativos que, empezando por las huelgas salvajes organizadas por asambleas, conciben la democracia a su manera. La amnistía, por ejemplo, no se consigue sino después de varios ciclos de movilizaciones callejeras, en enfrentamiento permanente con los antidisturbios y a costa de buen número de muertos.

De la movilización espontánea y autoorganizada de los presos sociales reivindicando la amnistía también para ellos, surge la Coordinadora de Presos En Lucha (COPEL), organización horizontal y asambleraria por la que toman la palabra quienes nunca la habían tenido, consiguiendo poner en un brete al Estado durante más de dos años y sacando a la luz la injusticia e inhumanidad fundamental de la máquina social punitiva. Esta es su historia, contada a muchas voces por algunas personas que la vivieron, en diálogo con otras que se interesan por ella aquí y ahora. El relato surge de un debate y una reflexión estratégica, útiles para quienes se plantean en el presente la lucha contra la cárcel.


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Re: ¿Cual es la última pelicula que habeis visto?

Mensaje por Super8 » 27 Jun 2018, 19:38

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Podría decirse que del gran director mexicano Felipe Cazals hay disponibles algunas películas en la red. Digo "podría decirse" porque la calidad de las copias es infame, pero ahí está una mínima porción del cine de este interesantísimo director que, bajo una apariencia de reclamo con morbo y sensacionalismo, hizo un riguroso intento por fomentar el debate y la libertad de espíritu en grandes audiencias. Para el que esté haciendo una tesis en alguna facultad de imagen o de estudios culturales, le regalo un tema: parecidos y diferencias entre el proyecto de cine de Cazals y el de Eloy de la Iglesia -son muchos los unos y no menos, y significativas, las otras-.

Muchas se encuentran y otras muchas no se encuentran, y de las restauraciones recientes para mercado mexicano y Criterion, por aquí poco hemos visto -y menos si se es objetor a Amazon-. Una de las disponibles y restauradas es Canoa (1975), que no es la historia de una barca sino de un pueblo así llamado donde tuvo lugar un episodio de gregarismo y fanatismo colectivo del que Cazals intenta sacar lecciones. Una de las grandes películas que Cazals llevó a término junto al guionista Tomás Pérez Turrent, y de la que siempre he pensado que haría un buen programa doble con La sal de la tierra (Herbet Biberman, 1954).
En una preparatoria de Campeche, los estudiantes, después de ver 'Canoa', me preguntaron quién había escrito la novela. Eran dos jovencitas que no aceptaban que aquello pudo ser real.

El drama, lo que es verdaderamente una barbaridad, dice el cineasta, es precisamente esa vigencia de la narración de un hecho real ocurrido en 1968, caso propio de una historia medieval de violencia, fanatismo y despojo en el México rural.

En la muestra de cine de 1975 Canoa se exhibió en el desaparecido Cine Teatro Roble. Las colas para adquirir entradas sobre Paseo de la Reforma fueron épicas. En 1976 se estrenó en 10 cines de la capital y permaneció 70 semanas en cartelera, algo excepcional para la cinematografía mexicana. Fue un suceso para los espectadores, por la posibilidad de tener una mirada crítica al país real. Eran los años en que el cine mexicano había caído a los niveles de 'Sor Yeyé' y Mauricio Garcés actuando como mayordomo gay en una residencia de El Pedregal.

Es una historia de un linchamiento –no es ficción– que ocurre en el universo rural mexicano donde el alcoholismo, el despojo y el fanatismo son protagonistas. El contexto sí lo da el momento histórico del 68: la propaganda gubernamental anticomunista y aquel discurso contra ‘los jóvenes glandulares que dicen leer a Marx y a Marcuse’, y las octavillas que pegaban en la puerta de la parroquia alertando sobre los estudiantes que iban a llegar al pueblo a violar a las muchachas y a robarse los bienes de los campesinos. 'Canoa' es una película de terror porque 1968 es el terror en su máxima expresión, en contra de la juventud; ser joven era sinónimo de delincuente

Televisa había comprado los derechos de 'Canoa' a Conacine en los años 80, para pasarla cuatro veces al año. En realidad la pasaban 25 veces y no pagaban los derechos autorales, pero me di cuenta de que la película había sido mutilada. Televisa tiene su propia censura. Yo demandé. Lo que sigue es inverosímil, pero la sociedad de directores desistió de mi demanda por razones oscurísimas que tienen que ver con la venta de películas, los chantajes, los pagos autorales irregulares. Lo que sí, es que en la piratería se vende. No sé si es la versión mutilada.


Por respecto a Cazals me da cosa enlazar a las copias disponibles en la red. Pero igual que se pueden encontrar estas películas, se pueden encontrar muchas entrevistas con el director -siempre interesantes, no siempre coherentes entre sí-, como ésta, extensa, donde explica muchos detalles interesantes sobre que lo que hay detrás de una película como Canoa.


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Re: ¿Cual es la última pelicula que habeis visto?

Mensaje por Super8 » 07 Jul 2018, 13:05

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La muerte estos días del director y escritor Claude Lanzmann ha traido consigo la esperable lista de obituarios desinformados y desinformantes, en la línea de lo que siempre se ha solido decir sobre este notable director y detestable figura pública. Lanzmann siempre se autopromocionó con tanto éxito como intentó promocionar la causa sionista a la que era adepto -no tanto la de la memoria histórica con la que, sin embargo, se le asocia. Sin duda, es uno de los grandes maestros de la manipulación política, en dura competencia con, por ejemplo, Leni Reifenstahl.

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Lanzmann estuvo en muchos saraos, como colaborador que fue de Simone de Beauvoir y Jean-Paul Sartre en 'Les temps modernes', pero se hizo famoso por Shoah (1985), película de nueve horas llena de testimonios inapreciables -tanto de víctimas de campos nazis como de ejecutores-, hablando a cámara sobre su experiencia en los campos de exterminio. Un material de un valor inapreciable, pero montado con mucha sutileza para presentar, a modo de una revelación, la conclusión de que lo que faltó para evitar el exterminio de los judios a manos del Estado es que tuvieran su Estado.

La crítica siempre ha asociado con una pretendida búsqueda de "pureza" la decisión de Lanzmann de basarse en los propios testimonios, sin recurrir a imágenes de archivo o a desgloses visuales -una cuestión que le llevó a una famosa (en las facultades de arte) polémica con Georges Didi-Hubermann-. Pero la aparente desnudez de la secuencia no debe de ocultar la sabia dosificación de los testimonios. Por otro lado, Lanzmann no teme intervenir en persona en los testimonios, entrando en el plano y actuando numeritos que pretender dar a entender que todo lo que no sea entrar en shock ante lo que se cuenta es frívolo. El que detestase La lista de Schindler o La vida es bella le daba un aire de anticomercial que ocultaba que anticomercial sería, pero propagadista de guerra también.

Es curioso que todas las reiteradas publicaciones -críticas, programas de mano, homenajes, el guión que se publicó en la editorial Libros de árena-. no confiesan o confiesan como a regañadientes que la posterior película de Lanzmann fue Tsahal (1995): otro acúmulo de testimonios, en este caso de miembros del ejército israelí -algunos tan destacados como Ariel Sharon- intentando ilustrar la tesis de que el ejercito de Israel es "el más moral del mundo". Yo esta no la he visto y no parece fácil de ver, pero es extraño que la crítica, que debería explicar las películas, sea tan reticente a hablar de ella cuando es la consecuencia lógica de Shoah. Hay que entrar en la prensa de los grupos solidarios con Palestina para enterarse de algo.

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Enlace: El culto a la fuerza

Ya al principio de su autobiografía: "La liebre de la Patagonia", Claude Lanzmann aclara que él se ha alineado con la "interminable columna" de decapitados, colgados, asesinados, ahorcados a garrote y torturados de la tierra.

Es sensible a todos los dolores y sufrimientos del mundo, a todas las tiranías; la pena de muerte y la guillotina son tema en su vida. Condena todo uso de la violencia. Aun cuando Lanzmann atribuye a su compromiso con la lucha independentista de Argelia y a su periodo anticolonial sólo una importancia menor, sin embargo exige asumir el papel del intelectual, comprometido siempre y del lado de los condenados de la tierra.

Sin embargo respecto a Israel el comportamiento es distinto. El hecho colonial ya no es colonial y Lanzmann no insiste tanto en la condena de la violencia cuanto en la exigencia de una reapropiación de la violencia. Esta contradicción o aplicación de una doble regla produce sorpresa y extrañeza, Pero "La liebre de la Patagonia" sorprende sobre todo por la exagerada adoración que el autor ofrece y siente por las fuerzas armadas. Tanto Lanzmann como Elie Wiesel fueron autorizados a volar en un avión de combate F-16. Recuerda a los oficiales, pilotos y a los técnicos, recuerda la "profundidad humana y honesta de su fuerza; junto a ellos me sentía incluso más invencible que ellos". Mientras rodaba la película "Tsahal"i sobre el ejército israelí Lanzmann pudo, asimismo, medir todo el potencial israelí de infantería, artillería, de la marina y del ejército del aire. Cuenta que los mismos pilotos le condujeron en un "Phantom" y en un F-16, suponiendo el vuelo en el último para él la "coronación", el cénit de su carrera aérea. A bordo del F-16 Lanzmann pudo sondear sus limites, pudo constatar dónde se halla su punto "G", experimentó su resistencia al desmayo. La experiencia y su visión como espectador de un arsenal semejante le deparó un gran placer, como el que siente un niño divirtiéndose en el parque Luna

¿Pero el F-16 no es un instrumento de muerte bastante más eficiente, si bien más impreciso, que el tajo de la guillotina? Ni una palabra, ni una referencia sobre la pena de muerte sin juicio, que a diario se aplica a las víctimas de los F-16 israelitas, con frecuencia niños, mujeres y ancianos. Lanzmann no se detiene ni por un momento en aquellos que sirven como diana a esta force de frappe, a todo este arsenal. Aun cuando él sería capaz de enfrentarse al desmayo, al "velo negro", no ha sido capaz de ver a través del velo, su mirada no se posó ni una sola vez en el sufrimiento que causa todo ese arsenal, todo ese ejercito, considerado el más potente del Oriente Medio. Mediante el teleobjetivo de las bombas de un F-16 es imposible reconocer de hecho la terrible angustia de la gente. Tan solo se siente "una pequeña sacudida en el extremo", según palabras del entonces jefe del ejército del aire, el jefe del Estado Mayor Dan Halutz. Que era quien ordenaba que un F-16 debía arrojar su bomba de una tonelada de peso sobre Salah Schahade del dirigente de Hamas, causando la muerte de 14 civiles, entre ellos dos lactantes y seis niños entre tres y once años. No se recuerda que Lanzmann o Elie Wiesel hubiesen lamentado el asesinato sin sentido de estos civiles, ni en este ni en ningún otro caso. Lanzmann dirige la mirada del lector sobre la liebre de la Patagonia, atrapada por los focos de un coche allí lejos, en la otra parte del mundo, esta liebre parece causar más impresión que la pérdida de vidas humanas, la de aquellos civiles inocentes muertos y lastimados por los disparos y la metralla de los tanques, aviones y todo ese arsenal atómico de Tsahal, que a él tanto le fascina.

¿Cómo se debe entender este silencio? En "La liebre de la Patagonia" Lanzmann dedica largos párrafos a la peculiaridad judía del ejercito israelí, cuyos jóvenes combatientes "en su esencia siguen siendo como sus padres", es decir las víctimas judías de la Schoa y de todas las épocas. Sigue escribiendo que "Tsahal" no es un ejército como los demás, y en la relación de los soldados de Israel con la vida y la muerte se puede percibir todavía con gran fuerza el eco, en modo alguno distante, de las palabras de Salmen Lewental (miembro de un comando especial de Auschwitz, L.F.): ... "Los soldados israelíes no llevan la violencia en la sangre", los "paracaidistas israelíes no son como los franceses...".

La prueba de todo ello ve Lanzmann en que pueden llevar pelo largo, el pelo garantiza el humanismo y la ética típica de los soldados-filósofos del ejército, que él muestra en la pantalla. Quien ha visto "Tsahal" recuerda sin duda al soldado con gafas, al intelectual en uniforme conduciendo el tanque con un libro en la mano. ¡Y, claro, si Lanzmann le muestra así en su película es que es lo que ocurre en la vida real! ¡Menudo argumento barato! Y lo mismo que Lanzmann también de modo parecido defiende Elie Wiesel el "alma judía" de los soldados de Tsahal, que siguen siendo inmunes y contrarios a la mentalidad del conquistador a lo largo de la larga historia judía de persecuciones. Lanzmann se equivoca al menos en lo referente al pelo. Todo israelí, que ha hecho la mili en Israel sabe que el primer registro, del que ningún recluta se libra, supone inevitablemente el corte de pelo. Quizá Tsahal no exige la cabeza afeitada o totalmente rapada pero se ordena y prescribe el corte de pelo por un tema de uniformidad y no de masculinidad. La única excepción de la regla son los reservistas. Por consiguiente, Lanzmann tuvo que filmar reservistas. Pero con o sin pelo el ejército israelí en nada se distingue de los demás ejércitos del mundo, cuya función es la utilización y el ejercicio de la violencia. Y cabe preguntarse si el crédito moral, que el Tsahal obtiene en nombre de un pasado victimal y de una función intelectual inventada, con sede en París o New York, no les ha animado y lanzado al descarrilamiento. A menudo los analíticos son gente rezagada, renquean detrás de las guerras. En el caso que nos ocupa son rezagados y renqueantes respecto al dolor y sufrimiento.

Paradójicamente el recuerdo de la Schoa ha contribuido sin duda a esta situación. En este sentido las revelaciones de Claude Lanzmann en "La liebre de la Patagonia" son ilustrativas. Lanzmann admite que "los israelitas, cuando apareció su película "Por qué Israel", le ofrecieron rodar un filme sobre la Schoa. Ellos fueron los iniciadores y asumieron la financiación, hasta que decidieron no invertir ni un dólar más después de haber pagado un millón de dólares USA, lo que suponía menos de una décima parte del presupuesto.

La segunda referencia a "Schoa" aparece en el libro luego de una digresión sobre la época de Sartre-Beauvoir, una excursión de 18 años. "Mi amigo Alouf Hareven, director del departamento de Asuntos Exteriores israelí", propuso a Lanzmann llevar a cabo una película sobre la Schoa "desde la perspectiva judía". Cabe preguntarse por qué el Ministerio de Asuntos Exteriores se interesó por la producción de una película sobre la Schoa y no así el Ministerio de Formación o el de Cultura, y también cabe preguntarse qué departamento dirigía Alouf Hareven. Alouf Hareven estaba al frente del departamento de Información en el Ministerio de Asuntos Exteriores, que hoy ya no existe. Este departamento tenía, como tarea, explicar al mundo las razones y fundamentos de la política israelí, en el caso que nos ocupa la controvertida ocupación de los territorios conquistados en 1967.

Pero la contribución institucional de Israel a esta producción de "Schoa" no solo se reduce al Ministerio de Asuntos Exteriores. El gabinete del primer ministro Menachem Begin sustituyó de hecho en 1977 el Ministerio, como escribe Lanzmann. En adelante Lanzmann fue aleccionado y guiado en sus indagaciones por un "comité científico" bajo la presidencia de Yehuda Bauer, profesor de historia judía y entendido en la "Solución final de Checoslovaquia". Era y sigue siendo uno de los historiadores especialistas de la Schoa y reconocido como una de las autoridades israelíes en este campo. Fue miembro del comité histórico de Yad Vashemiii, el Instituto estatal y de la memoria, cuya función es promocionar el recuerdo oficial del país. Yad Vashem puso a disposición de Lanzmann una oficina y un grupo de ayudantes y documentalistas y la ciudad de Jerusalén un piso para facilitarle las largas estancias en Israel.

Lanzmann transmite al lector una parte de estos datos, pero de manera difusa, sin resaltar la coordinación, esfuerzo y ostentación institucional, que las autoridades israelíes han puesto en la producción. La información transmitida por él tiende a minusvalorar y desleír el aspecto de encargo oficial en el recuerdo del estado de Israel. Este recuerdo queda fijado en el film "Schoa", que solo menciona las víctimas judías y traslada y carga en el haber del estado de Israel lo sacral de los campos de la muerte en Polonia, convirtiendo el estado de Israel en un estado de las víctimas o en un estado-víctima, lo que fundamenta la anormalidad de Israel, reclamada por Lanzmann. La peculiaridad del recuerdo judío de la Schoa subraya la particularidad del estado de Israel, concediéndole u otorgándole a éste el status de inmunidad. Hay que indicar que la creación de un estado soberano en Israel en origen estaba destinada a corregir la anomalía estructural del pueblo judío. La reactivación del concepto de anormalidad del estado hebreo cuestiona la esencia del proyecto nacional.

En el año 1974 se le encargó también a este mismo departamento de Información del Ministerio de Asuntos Exteriores israelí la divulgación de otra película sobre la Schoa: El 81 golpe de Haïm Gouri, David Bergmann y Jacquot Ehrlich, una producción israelita de la Casa de los combatientes del ghetto. Por consiguiente con la divulgación de “El 81 golpe” y con el apoyo de la producción de "Schoa" el Ministerio de Asuntos Exteriores fue mucho lo que invirtió en el recuerdo de la Schoa, pero con un objetivo que iba bastante más allá que el recuerdo del asesinato de víctimas judías durante la Segunda Guerra Mundial. El recuerdo de la Schoa se implantó y entronizó por razones de estado, por razones de política exterior, para prolongar la ocupación israelí y justificar la colonización de los territorios ocupados. Por desgracia tras la colonización y el rechazo de una solución política se magnifica el instrumento de la represión: el Tsahal.

Elie Wiesel escribió en sus memorias, "...antes se celebraba el ingenio cultural y científico de los judíos; hoy causa admiración su fuerza". Sólo cabe lamentar que incluso intelectuales, que trabajan por los derechos humanos, no sean capaces de oponerse al poder de admiración de esta fuerza armada y permitan que la violencia sustituya el ingenio y la sabiduría antigua.

* Este artículo ha aparecido en el Jüdischezeitung ,redactado en francés por Levana Frenk, traducido al alemán por Ingrid Galster y al castellano por Mikel Arizaleta.

i Tsahal, acrónimo de Tsva Hahagana LeYisrael, fuerzas armadas de Israel.

ii Shoa, holocausto. El realizador francés, Claude Lanzmann estrenó en 1985 un largo documental de 9 horas de duración sobre la Schoa, que recoge testimonios de víctimas y verdugos del exterminio judío durante la Segunda Guerra.

iiiYad Vashem, es la institución oficial israelí, constituida en memoria de las víctimas del holocausto judío.

iv Das Casa de los combatientes del ghetto, en hebreo Beit Lochamei haGeta´ot, se fundó en 1949 por miembros del kibutz Lochamei haGeta´ot, una comunidad de supervivientes del holocausto.

Levana Frenk, Jüdischezeitung / Rebelión (Traducido para Rebelión por Mikel Arizaleta)
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La última película estrenada de Lanzmann fue El último de los injustos (2013), un mano a mano con un anciano judío colaboracionista del que sacaba la conclusión de que el poder nazi era algo tan absoluto e imparable y "diabólico"(sic) que incluso volvia colaboracionistas a las mejores personas y que sólo con un poder equivalente podría ser vencido -¿la bomba atómica en manos de Israel?-.



Como de costumbre, la mayor parte de la crítica culta se unió en coro a favor de tesis tan peregrina, sin temer acusar de cualquier lindeza a quien quisiese disentir -y haciendo eco de los habituales ataques de la propaganda israelí a las tesis de Hannah Arendt sobre "la banalidad del mal" encarnada en los ejecutores del holocausto.

La beatería sin fundamento con las que la práctica totalidad de críticas e historias del cine han recibido el cine de Lanzmann -repitiendo una y otra vez que eran una especie de epifanias en vez de analizar su carácter propagandístico- no debe hacer pensar que el cine de Lanzmann no tenga interés. No sé cuántos de estos que le elogían han visto las nueve horas de Shoah, yo sí (en dos partes). Pues a pesar de la manipulación a la que somete sus fuentes sobre el holocausto, en ellas está mucho que aprender y que compadecer sobre la naturaleza y efectos del terror de Estado; y no es la menor de sus enseñanzas el que hayan podido ser utilizadas, en manos de Lanzmann, para animar a crear y defender un Estado más en vez de para animar a destruirlos todos de una vez por todas.

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Re: ¿Cual es la última pelicula que habeis visto?

Mensaje por Super8 » 08 Jul 2018, 22:54

Escribiendo lo que escribí arriba sobre Claude Lanzmann, no había caído en que el hombre estrenó una última película el año pasado en el Festival de Cannes, Napalm (2017). El título alude a los bombardeos con napalm USA contra Corea del Norte en la guerra de los años cincuenta -sí, Vietnam no fue el principio-. En una buena necrológica de Lanzmann, el periódico argentino 'Crónica 12' habla así de Napalm con la firma de Luciano Monteagudo:
La última película de Lanzmann se vio el año pasado en el Festival de Cannes y estuvo luego en el de Mar del Plata. Se trata de Napalm, un pequeño film de cámara para las dimensiones a las que estaba acostumbrado Lanzmann, y narra el estremecedor “breve encuentro”, en 1958, entre un miembro francés de la primera delegación de Europa occidental invitada a Corea del Norte (el propio Lanzmann, claro) y una enfermera del hospital de la Cruz Roja coreana, en Pyongyang, la capital de la República Democrática Popular de Corea. Ninguno entendia el idioma del otro, sólo compartían una palabra: "Napalm". Nunca una película tan pequeña dijo tanto sobre un hombre y el siglo que le tocó vivir.
En 'El país' le entrevistaron:
En 2015, el cineasta regresó a Corea del Norte para filmar los cambios acontecidos en el país y rememorar esta historia, que relata durante tres cuartos de hora en su documental, con el recuerdo como único recurso fílmico. Descubrió numerosos cambios en un país por el que había sentido, en un tiempo lejano, cierta “simpatía política”, como reconoce en su película. “Había sido comunista durante la guerra y luchado junto al Partido Comunista contra las alemanes. Incluso maté a alguno”, explica Lanzmann. “Pero ahora no puedo decir que sienta ninguna simpatía política. Regresé una primera vez en 2004, cincuenta años después de mi primer viaje, y lo que vi me pareció absolutamente terrible. Corea del Norte no es una democracia en ningún aspecto. Pero tampoco los odio. Para mí, no forman parte del eje del mal”, afirma el cineasta, usando la expresión acuñada por George W. Bush y resucitada ahora por Donald Trump.


Los bombardeos yanquis sobre Corea del Norte no fueron ningún chiste, sino una aplicación a lo bestia de la política de tierra quemada, en sentido literal. No he visto 'Napalm' y me limito a conjeturar, pero no deja de resultar curioso que, para una vez que no hace una película sobre Israel, Lanzmann buscase a otra potencia nuclear de pequeño rango que puede escudarse en la memoria de un genocidio, y se mostrase reticente a condenarla. Algo así como esos antropólogos racistas que defienden la multiculturalidad como multitud de culturas separadas -que defienden el aislamiento de la propia defendiendo el aislamiento de todas- o como Leni Reifenstahl, que para demostrar que no era racista se fue a África a documentar culturas dominantes y exaltadoras del poder físico.

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Re: ¿Cual es la última pelicula que habeis visto?

Mensaje por Super8 » 10 Jul 2018, 23:12

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El escritor José Revueltas ha padecido prisión en varios períodos de su vida a causa de la integridad de sus convicciones.
'El apando' es una novela del gran José Revueltas que nunca he leído, y como tal novela la base de una de las películas con las que Felipe Cazals pasó con notoriedad a la historia del cine mexicano, rompiendo con "la ñoñería" fomentada por la industria: la así llamada El apando (1976).
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El Apando surge de la novela homónima de José Revueltas, que escribió mientras estaba preso en la carcel de Lecumberri, en 1968, acusado de ser el "autor intelectual" de los disturbios estudiantiles de ese año.

Con guión del propio Revueltas y José Agustín, Felipe Cazals dirige esta cinta que nos da un acercamiento a la vida de los presos en la antigua cárcel de Lecumberri. Extorsiones, chantajes, corrupción, aislamiento, son los ingredientes del drama de Cazals, que se refleja sobre todo en tres personajes convictos. Albino (Salvador Sánchez) y Polonio (Manuel Ojeda) son dos adictos que pretenden formar un negocio de venta de droga en el penal, utilizando para ello a El Carajo (Jose Carlos Ruíz) y sobre todo, a la madre de este, a la que le piden se introduzca la droga en su cuerpo para burlar la vigilancia del reclusorio en las visitas de los familiares a los presos.

Luego de ponerse en evidencia cometiendo un ilícito, son recluidos en "el apando", la cárcel de castigo. Las protestas por su liberación desencadenan hechos de violencia dentro de la cárcel.

La película es impactacte, los personajes llegan a ser extremos, acentuándose todo en un clima totalmente hostil. Cazals menciona en una entrevista respecto al guión de la película: "Revueltas es un gran escritor. Además la adaptación de José Agustín me gusta mucho. Yo sostengo [señala enfático Cazals] a este respecto una teoría: después de haber sido encarcelado muchas veces, Revueltas se dio cuenta de que no siendo nadie, allá adentro comenzaba a existir; y al mismo tiempo, Agustín, creyendo existir, allá adentro se dio cuenta que no era nadie; el resultado es que en la adaptación Agustín marca ese horror, esa sensación difícilmente adjetivable del que está perdido y todavía, a los no se cuántos años, el tipo te sigue transmitiendo el terror negro de no tener nada, de estar igualmente al garete que los 3500 presos que están allí adentro y, además los dos (Revueltas y Agustín) coinciden en una visión que yo comparto a fondo: que la única realidad posible, en esas circunstancias, es esa; al menos de que cambie todo."
Fritz Lang siempre decía que se había equivocado al hacer una película contra el linchamiento basándose en la idea de que las masas enfervorecidas pueden linchar a un inocente que además es buena persona. Según él, una película contra el linchamiento tiene que demostrar que linchar está mal aunque la víctima sea culpable y un miserable. Algo así vale para El apando, una contundente denuncia del sistema penal sin sombra de victimismo. Los penados de El apando no tienen nada de agradable ni admisible, y aún así queda claro que su encarcelamiento es una cadena de un sistema miserable.

Tal y como queda la película, no hay mucha diferencia entre los anhelos sucios de los criminales y los de cualquier persona –cualquier varón- que se pueda sentar a ver la película. A falta de la "integridad de convicciones" que se menciona en el cartel de introducción de la película, entre el preso y el viandante no parece haber otra diferencia que el poder adquisitivo. Todo esto por lo que refiere a los personajes masculinos; el de los personajes femeninos es otro cantar, y muy cantado en la película.





Fuente de la reseña: https://www.cimat.mx/~victor_m/cineclub ... lme_5.html

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Re: ¿Cual es la última pelicula que habeis visto?

Mensaje por Super8 » 14 Jul 2018, 21:29

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Hasta hace poco, para ver Punishment Park (Peter Watkins, 1971) dependiamos de los enlaces que conseguía recopilar el más que meritorio portal Naranjas de Hiroshima y que no siempre conservaban su vigencia por mucho tiempo.

Ahora la han puesto disponible en el vídeoclub virtual Filmin. No sé por cuánto tiempo la tendrán. Tampoco quiero hacer propaganda de una empresa con ánimo de lucro como Filmin, pero lo cierto es que es un acierto de programación y que si disponéis de un ordenador en el que se vea bien ese "streaming" -¡no es mi caso!- merece la pena alquilar la película.



Enlace: Diez claves que quizás no conozcas sobre Punishment Park

Controvertida e implacable en su retrato de la represión y brutalidad policial, “Punishment Park” (1971) fue criticada por la prensa mainstream en su momento como una película sadista y radical, que se atrevía a hablar de los Estados Unidos como un estado fascista sin más profundidad en su discurso que la de la rabia de los tiempos. Aunque en el momento fueron muy pocos los que pudieron llegar a verla, a lo largo de los años y con el éxito de la carrera de su polémico director, Peter Watkins, ha ido ganando popularidad. Es una de las principales novedades de esta semana en Filmin, y por si los 47 años que separan el estreno de la película de la actualidad o las críticas que la tachan de “propaganda hippy” os desaniman, en este post os damos 10 razones para verla, 10 motivos por los que lo consideramos un título cuyo incendiario discurso abraza una rabiosa actualidad, un título desgarrador y estimulante a partes iguales que deja en agua de borrajas "Los Juegos del Hambre".

1. Premisa potente

1970. La guerra en Vietnam está escalando. El presidente Nixon lanza una campaña secreta de bombardeos en Camboya. Hay protestas públicas masivas en los Estados Unidos y en todo el mundo. Nixon declara un estado de emergencia nacional y activa la Ley de Seguridad Interna de 1950 (la Ley McCarran), que autoriza a las autoridades federales, sin referencia al Congreso, a detener a personas consideradas "un riesgo para la seguridad interna". A partir de ese momento, Nixon impone una serie de medidas extremas para reprimir la subversión de manifestantes y pacifistas que protestan contra la guerra de Vietnam. Los disidentes detenidos pueden escoger entre la cárcel o participar en unos retorcidos entrenamientos policiales en medio del desierto. En otras palabras, en Punishment Park. La mayor parte de ellos opta la segunda opción y lo que sucede una vez allí es lo que nos cuenta la película.

2. Falso documental para hablar de una situación real

Todo lo que ocurre en “Punishment Park” es alegórico, pero es una de esas veces en que la alegoría lleva tan al extremo la realidad que la ficción es un espejo extremo y voraz de la situación que retrata. De hecho, la ley que supuestamente permite la detención de “todo aquel que pueda suponer un riesgo para la seguridad estatal” existe, se llama la ley McCarran y se aprobó en el 1952, en plena “caza de brujas” y con McCarthy como presidente. “Punishment Park” demuestra que el miedo al comunismo seguía vivo 20 años más tarde en la sociedad norteamericana, convirtiéndose en una prioridad para el gobierno de Nixon que, con la mirada fija en la guerra del Vietnam, abordaba con políticas de miedo y violencia los movimientos contraculturales de finales de los 60 y la firme oposición política a la guerra por parte, principalmente, de la juventud de izquierdas.

3. Alegato contra la represión

Ante todo, y más que un documental que aporte datos o información sobre el conflicto que despertó la guerra del Vietnam en territorio estadounidense, “Punishment Park” es un alegato en contra de la represión. Mediante la radicalidad de su contenido alegórico, Watkins pone encima de la mesa hasta qué punto las políticas violentas sólo engendran violencia y cómo la preocupación por la “seguridad nacional” acaba conduciendo a un gobierno al totalitarismo y la represión.

4. Sin pelos en la lengua

Si una cosa no tiene “Punishment Park” es corrección política. Como experimento radical y en contra de la represión que es, la censura no existe en boca de los protagonistas - ni por parte de los detenidos, ni por parte del jurado ni por parte de los policías. Esto, junto con el hecho de que la mayor parte de los actores no eran profesionales, deja para la posteridad frases inmediatas, llenas de rabia y verdad que duele. Frases como “The US is as psychotic as it is powerful” (“Los Estados Unidos son tan psicóticos como poderosos”) impactan puntualmente en la película dentro de su rápido montaje pero dejan su huella en el espectador. Son reflexiones que nacen de la ira y de la injusticia pero estimulan y hacen reflexionar cada vez que asistimos a las sesiones de juicio a los detenidos.

5. Psicosis y sadismo

La psicosis está presente en toda la película, en los debates entre acusados y policías que siempre acaban en gritos y en los estallidos de violencia policial. La situación es límite y el campamento en medio del desierto se entiende como un espacio donde aparecen todos los miedos del gobierno norteamericano para tomar cuerpo de la manera más violenta. Pero “Punishment Park” no sólo habla de psicosis, sino también de sadismo. Hay un punto de éste en la perversa idea de recrear el juego de buscar la bandera con los detenidos, prometiendoles que si logran escapar de la policía y alcanzar una bandera nacional a 53 millas de distancia conseguirán su libertad.

6. Canciones sediciosas

En un momento del film, Watkins nos muestra como una cantautora folk es acusada por componer canciones sediciosas. Las letras que podemos escuchar hablan de cómo la libertad - sexual, moral y política - sólo será posible a partir del colapso del gobierno y la caída del estado financiero, con metáforas graciosas y apelaciones en segunda persona; nada que no pudiera estar en uno de los primeros discos de Bob Dylan. Es sorprendente ver cómo estas letras son interpretadas por el tribunal como síntomas de esquizofrenia y neurosis, una muestra de cómo la represión empieza por la censura cultural y la coartación de la libertad de expresión.

7. Estilo gamberro y provocador

Una de las claves que mantienen la frescura de la película desde la actualidad es el estilo visual con el que Watkins la filmó y montó. La cámara-documental graba los sucesos siempre en movimiento, acercándose a los rostros de los personajes con zoom ins, y el montaje funciona a base de golpes, precipitado pero eficaz. En su mezcla entre documental y ficción, Watkins consiguió una obra digna del cine de trincheras: gamberra, inmersiva y abrumadora.

8. Un discurso de rabiosa actualidad

Lo que es curioso es cómo una fábula alegórica de los años 70 que juega contra el telón de fondo de la Guerra de Vietnam por parte de la administración Nixon todavía parece fuerte, provocativa y necesaria 47 años más tarde. Al fin y al cabo, no sólo es una cápsula del enfrentamiento político de los 70 (que sin duda lo es), sino que también es un testimonio único y aterrador sobre la posibilidad del castigo y la represión en las democracias occidentales, todavía más interesante visto desde el panorama actual, después del 9/11, Guantánamo y con Trump en la Casa Blanca.

9. Peter Watkins, un pionero

Pionero del docudrama y del falso documental, la preocupación pedagógica ha sido central en la trayectoria de Peter Watkins. La práctica totalidad de su obra se ha caracterizado por subvertir el papel del cine y la televisión como garantías del orden establecido, convirtiéndolos en instrumentos de rebelión. Activo desde los años cincuenta hasta fines de los noventa en el cine y la televisión, Watkins ha mostrado una preocupación constante por repensar el papel del público y para liberarlo de las estructuras autoritarias de lo que él denomina «monoforma», es decir, el suprasistema que forman los medios en torno a la realidad social. Esta preocupación se ha concretado en recreaciones de hechos históricos protagonizadas por actores no profesionales, en transposiciones del estilo visual del periodismo televisivo que descubren el carácter mítico de su supuesta objetividad o en ficciones futuristas (investigaciones estilísticas que pretenden siempre suscitar la implicación del público en asuntos cruciales para el futuro de la humanidad, como la guerra, la libertad de conciencia o la persistencia de las desigualdades sociales).

10. Sus referentes: tan lejos, tan cerca de "Los Juegos del Hambre"

De "Network" a "Battle Royale", de "Alphaville" a "Fahrenheit 451" pasando por "Milestones" y "La Muerte en Directo". Son los transgresores referentes que bien podrían definir lo que nos depara esta magistral obra de culto, este icono irreductible de la contracultura cinematográfica titulado "Punishment Park".

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Re: ¿Cual es la última pelicula que habeis visto?

Mensaje por Super8 » 17 Jul 2018, 21:51

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Después del diluvio(1968) y Metamorfosis (1970) son las dos películas del director de cine y cazador profesional Jacinto Esteva que recoge el DVD número 3 de la recopilación de su obra editada por Filmoteca de Catalunya. Son dos películas de estructura tambaleante y acabado errático, y resulta tentador no pensar mucho en ellas después de escuchar las declaraciones del gran director de fotografía Juan Amorós añadidas al DVD: en el caso de Después del diluvio, habla de un rodaje basado en la improvisación que no dio resultado por haber dejado demasiado margen a esa improvisación, sin un trabajo previo. Resulta tentador pensar, dado lo trabajoso de ver las películas, que en el fondo no vemos más que un apaño sobre materiales insatisfactorios, pero caer en esa tentación no sería justo.

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Hay otros aspectos que favorecen esa sensación de apaño, especialmente el acompañamiento musical: en Metamorfosis parece más un hilo musical añadido que una parte orgánica de la película (eso sí, hilo bruscamente desconectado en la poderosa secuencia final), y en Después del diluvio se le usa para efectos contrastantes tan pedestres que también hacen pensar en un añadido como para completar.

Pero quizás el problema de partida está más bien en que son proyectos que depositan más peso en su lado literario que en los aspectos estilísticos y visuales. Algo que no deja de ser simpático respecto a una época en que la ampliación de las posibilidades del cine se solía atribuir más a un énfasis en la manipulación de la imagen –incluyendo en ellos la película que llevó a Esteva a la historias del cine, la ya comentada Dante no es únicamente severo- que al diálogo intelectual con la audiencia. Rodajes desequilibrados como los que comenta Amorós -financiados con las cuantiosas y dilapidadas rentas de Esteva- contribuyeron a no llevar a buen puerto el proyecto, pero la idea era arriesgada y por ello encomiable.

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La base literaria de Después del diluvio -titulo con esas resonancias míticas tan buscadas por este director- es una seductora pero a la postre confusa indagación en las fantasías masculinas de dominio y omnisciencia –con su camerino secreto-, que toma pie en un triángulo simbólico y abstracto. Preocupación menos presente en el cine de la época de lo que se podría pensar, y para la que Esteva acaba proponiendo soluciones expeditivas.

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Más interés tiene la base fantástica de Metamofosis, con una sociedad opresiva dibujada en trazo grueso intentando normalizar una presencia innombrable e informe. La película trae a colación a una especie de rebelde ontológico –algo que no es, que no tiene una forma- al que se intenta convertir en un humanoide manejable –una situación muy explotada en cómic-. En general, uno no tiene claro a dónde quiere llegar la situación, aunque disfrute con la literatura de los monólogos que el guión atribuye al innombrable. El hecho de que dicho rebelde, aunque sabio y esclarecido, comience a sentirse esclavizado por abandonar las aguas prenatales hace dudoso el sentido de su empuje -¿rebelión o evasión?- y es signo del nihilismo que domina la obra del realizador. Por otro lado, su esencia incomunicable no parece a la larga muy distinta de la del lenguaje de las clases cultas respecto a las populares, lenguaje al que Esteva combatió con denuedo pero sin alternativa.

Aunque lo literario tiene mucho peso en estas películas, hay aspectos cinematográficos a recordar: en Metamorfosis, una película llena de desfases al compás del desfase de su protagonista, llega a ser hiriente el escuchar una denuncia del reparto desigual de la riqueza mundial (esos datos que cualquier antiglobi de hoy cree revelaciones sensacionales que pueden cambiar el mundo) como acompañamiento de una fiesta-coctel de acomodados; y en las dos películas llama la atención la importancia que da el realizador al contacto con la naturaleza (especialmente el mar) como motivador de los personajes, introduciendo una dimensión telúrica bastante insólita para el artificioso cine europeo de aquellos años –con las excepciones, tan distintas, de Huillet y Straub y de Herzog-.

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Re: ¿Cual es la última pelicula que habeis visto?

Mensaje por Super8 » 19 Jul 2018, 20:57

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Mi sangre se ha convertido en tinta -Jean Cocteau-

Todo cuanto pueda ser considerado en mí como una danza no es sino un reflejo instintivo, una forma instintiva de hacer menos ridícula una interminable caída por las escaleras -Jean Cocteau-
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Orfeo (1950) es seguramente la mejor película de Jean Cocteau. En las historias del cine la encontraréis en los apartados de lo cultísimo y de lo raro, pero creo que tiene el mérito de haber hecho bien o muy buen lo que luego hicieron peor títulos tan de masas como Star Wars: crear un mundo fantástico agrupando de forma coherente elementos de ambientes y épocas muy dispares. Los personajes están tomados de mitos y leyendas, pero se sirven de medios modernos -los servidores del ángel de la muerte son unos motoristas tan impasibles como los soldados imperiales de la saga galáctica, el más allá se comunica por radio y sus regentes se visten y comportan como jueces de primera instancia de una ciudad de provincias-.

Eso sí, la película no está mal ubicada en lo cultísimo y lo raro porque, en efecto, su tema consiste en variar de manera muy sutil el mito del Orfeo que descendió al reino de los muertos para rescatar a su amada: aquí, con ropas actuales, tenemos que Orfeo es más bien el rescatado pasivo, y son las fuerzas del reino de los muertos las que acuden a rescatarle de la normalidad y la vida diurna. Lo principal del encanto de la película es, pues, una variación sobre temas de la mitología dirigida a un público que la conoce y que puede disfrutar contrastando esta versión heterodoxa con la oficial. No son menos heterodoxas las rupturas de la continuidad o el racord de mirada, tan características en Cocteau como las elipsis en Lubitsch, y que dan densidad y misterio a unos parlamentos que de otra manera parecerían cursis.

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María Casares encarna con convicción a un ángel de la muerte que, con su intervención en la vida cotidiana de unos altos burgueses, pone en solfa mucho de lo que les rodea y sirve de portavoz para un discurso emotivo e inquietante sobre el deseo y sus máscaras. Aunque Cocteau no acaba de comprometerse con ellas -el ángel, aquí, acaba mal-, la película dirige de nuevo esas invectivas tan marca de la casa contra la normalidad familiar; una actitud que a pesar de los pesares siempre hace simpático a Cocteau - tanto como le hizo antipático a la repulsiva derecha de su tiempo, que le persiguió a pesar de su continua voluntad de montar en el tren de los instalados.

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Una vez echadas las flores, tengo que decir que ni siquiera película tan buena acaba con mis reservas hacia Cocteau -como tampoco lo ha hecho el reciente y excelente libro que le dedicó Pilar Pedraza (2017) para la editorial Shangrila, y del que están tomadas las citas de arriba-. Tratamos de un autor que, como he comentado en otros mensajes, formó parte del surrealismo de manera heterodoxa respecto al surrealismo, conduciendo a la poética del movimiento no a romper con la historia del arte, como pretendían sus fundadores, sino a integrarla en ella. El surrealismo de Cocteau es un surrealismo con voluntad de formar parte de los libros de arte lujosos -de los que también acabó formando parte el surrealismo que quería romper con ellos- y sus alardes imaginativos no buscan desconcertar a la audiencia, sino despertar su admiración contemplativa.

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La fusión de épocas que he alabado al principio es uno de esos desafios con los que Cocteau busca deslumbrar a la audiencia avisada. Lo mismo con sus variaciones sobre un mito clásico -la obra teatral sobre Orfeo que Cocteau escribió años antes era más delirante, pero en la misma línea- y con sus alardes técnicos -la película está llena de efectos especiales muy bien hechos-. El autor sale por todas partes, tanto exhibiendo sus dibujos a mano en los títulos de crédito como demostrando su elegancia al usar los medios técnicos avanzados: como si el progreso técnico no fuera más que una herramienta más del artesano virtuoso tradicional, un lápiz más caro. La habilidad del autor revelando su ingenio se hace más importante que el tema, sea cual sea.

Cocteau, que venía de rodar una de sus películas más conservadoras -El aguila de dos cabezas (1948), la emperatriz Sissi fascinando a un anarquista- ajusta cuentas aquí con la juventud rebelde -¡y con las feministas!-, así como con los surrealistas y dadaístas más radicales: ridiculiza al principio de la película a un artista de vanguardia que, bajo el título de 'Nudismo', publica hojas en blanco, mientras que durante el total de la película hara ostentación de su capacidad de confeccionar vestidos de fantasia con todos los medios del cine y del arte. No es nada inocente que el texto de presentación de la película insista en que la historia que se cuenta es 'intemporal': poniéndose de parte del mito, Cocteau da la espalda a sus camaradas surrealistas o a quienes, como Adorno, insistían en que después de la guerra o de Auschwitz el arte no podía seguir siendo igual. Como si las guerras que él también sufrió no hubieran sido nada, hace variaciones mitológicas para uso del público avisado tan decorativas como las que los artistas del Renacimiento italiano pergeñaban para la alcoba de los Medici.

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Re: ¿Cual es la última pelicula que habeis visto?

Mensaje por Super8 » 21 Jul 2018, 07:37

¿De qué se rien los seres que salen en las fotos del final de El resplandor -Stanley Kubrick, 1980-?

En el libro de Ana Carrasco Conde Presencias irReales -editorial Plaza y Valdés, 2017- hay textos que dan algunas pistas:

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Platón no da a la palabra ‘fantasma’ su sentido original de ‘sombra’ o ‘reflejo’, sino de la aparición de algo que es independiente de aquello de lo que es imagen y que pretende usurpar el lugar que debería ocupar la copia fiel. El fantasma conlleva la metástasis de un mundo, el de las copias, que entra ya en crisis por esta grieta que, aún sin saberlo, Platón introduce en su sistema. La mimesis queda rota y con ello la representación. ¿No reconocemos en el rostro del fantasma los rasgos de quien una vez fue pero sin embargo no es puesto que nos dejó? El problema es en qué consiste esta presencia espectral y si contiene alguna verdad en relación con aquello que representa.

De hecho, uno de los motivos más repetidos en las historias de terror es la transformación de algo que se creía conocer en otra cosa: un rostro familiar que, de pronto, ya no es quien parecía ser, que es y no es quien fue, algo extraño que si es terrorífico es porque se reconoce algo familiar en él, pero que no permite completar ese reconocimiento, como si algo no encajara y, por tanto, no pudiera integrarse.

No es meramente el mundo objetivo, consensuado, que compartimos en comunidad el que cambia con la aparición del fantasma, el que se altera y se transforma, sino los ojos de quien mira, y con esta nueva mirada, la percepción de un mundo propio, que se daba por conocido, con sus propias convicciones y sus propias creencias. La mirada se vuelve fuente de inquietud e incluso de espanto, al observar no sólo la aparición visible, sino el nuevo espacio del que aquel emerge… La oscuridad es la condición de posibilidad de la visibilidad del fantasma. No se trata de una mera sombra causada por la proyección del original como efecto de una fuente de luz, sino de algo cuya luz se encuentra en sí mismo: una extraña luz que irradia pero no ilumina.

El hotel Overlook, lugar donde se desarrolla la trama de ‘El resplandor’, es aquello que ha de verse con otros ojos… El desarrollo de la película nos conduce a una realidad que al final se manifiesta: que creíamos contemplar un laberinto como meros espectadores, cuando en realidad estamos dentro de él.
Durante mucho tiempo tenía una especie de incomodidad con el cine de Stanley Kubrick, debido a una especie de gran, como se dice ahora, "spoiler", que habría en su obra: su visión pesimista sobre la violencia inherente a los seres humanos no habría que tomarla muy en serio si, según 2001 Una odisea del espacio (1968) hay unas inteligencias superiores experimentando con nosotros que nos redimirán. Después de 2001, ¿qué nos ha de preocupar de La naranja mecánica' (1971) o de la extraordinaria e incomprendida Full Metal Jacket (1987)?

Me parecía entonces que Kubrick era un tipo frívolo que no se tomaba en serio sus propios temas, pero por otro lado resulta difícil, incluso si fuera así, sustraerse al intenso acabado de sus películas. El texto de Ana Carrasco me hace replantearme estas dudas. No he sido nunca incondicional de Kubrick por su cargante y un poco fraudulenta autopropaganda de genio perfeccionista que a veces contamina las propias películas -por ejemplo, con su obsesión hortera por despedazar y descontextualizar música clásica para prestigiar la banda musical de sus obras-; pero por encima de esto, está su permanente empeño por enriquecer la mirada de la audiencia. Su compromiso no está con temas, sino con proponer laberintos a nuestra inteligencia.












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Re: ¿Cual es la última pelicula que habeis visto?

Mensaje por Super8 » 24 Jul 2018, 23:09



Ya hay Love Strip : los días y las noches de Pepe González 4; es decir, se ha llegado a la cuarta entrega del documental que Tony Macousqui está dedicando a las noches y los días del notorio dibujante y artista Pepe González y a las de sus sepultureros.

Cada entrega sucesiva está siendo más larga y más llena de materiales apasionantes. Ésta última entra en dos horas y media, pero puedo decir que le estoy cogiendo cierta manía a la canción de "Love Strip" porque es signo de que la película se acaba, y uno lo lamenta incluso en esta entrega tan larga. Son unos documentales que nos revuelven muchas cosas a los que el cómic -y el cómic que editaban alguno de los seres que aparecen en Love Strip- nos ayudó a despejar la mente adolescente - una audiencia más desatendida que aquella para la que la música cumplió esa función-, y uno querría seguir atando cabos.

Me ha resultado una entrega de transición -habrá que ver hacia donde-: en efecto, más que las fuentes de la poética de Pepe González, se documentan esta vez muchas de la denuncias veladas de entregas anteriores contra vacas sagradas del cómic y la cultura made in Spain. Denuncias que, quizas, no son para tanto.

- El "Javier" con el que se discute en off en entregas anteriores es un tal Javier González Guerra, antiguo colaborador entre incompetente y fraudulento de Love Strip y tipo sórdido. Visto que el individuo se ha dotado ahora de una sinecura en uno de esos templos de incompetencia que son los museos del llamado "arte" llamado "contemporáneo", uno se pregunta si no se le da demasiada importancia a un incompetente más. Lo cierto es que las secuencias del deambular de ese puntal de la dignificación del cómic llamado Miguel Fuster por uno de esos antros del cag-arte dice más que ver las cositas de González Guerra y su socia. Entiendo sin embargo que se haya querido llamar la atención sobre un posible factor de la conspiración de silencio que hasta el momento ha rodeado a unos documentales de la calidad de los sucesivos Love Strip.

- Por otro lado, en este Love Strip comienza el ajuste de cuentas con los cinco volumenes del 'Pepe' de Carlos Giménez, aunque subrayando más la falsedad documental de lo que presenta Giménez que los límites estéticos y éticos del proyecto. Parte del metraje pasa por dar la ocasión a Luis García de defenderse de las calumnias que se le dirigen en Pepe. Me parece bien, aunque muchos nos habremos enterado de que el dibujante parásito y chantajista que se aprovecha de José González en el cómic pretende ser una evocación de Luis García por haber visto Love Strip.

- Quizás la denuncia más incisiva -y una de las mejores secuencias de Love Strip 4- es la que tiene que ver con uno de estos jovenazos "aficionados" promovidos a "editor" y que se hace el sueco admirablemente ante la evidencia de cómo se está saqueando la obra de muchos de los dibujantes de Selecciones Ilustradas sin que ellos vean un duro. Dado que ya he hecho muchos "spoilers" dejo de dar nombres en esta reseña.

Siendo todas estas revelaciones interesantes, diría lo que más me ha interesado en esta entrega de Love Strip sigue siendo su arte para la dosificación de la información y para el montaje asociativo -la historieta del resucitado ante los bailes vudú ya me tiene intrigado-. De hecho, lo que más dice sobre la pobreza del Pepe de Giménez no son tanto los datos revelados como las imágenes de aquel capítulo de Las crónicas del sin nombre de Luis García que se superponen a las palabras de Carlos Giménez, aquel que se tituló precisamente "Love Strip" y en el que el propio Giménez tenía una importante presencia. O al menos nos lo dice a aquellos que conocimos a Carlos Giménez como autor de imágenes-manifiesto como la siguiente y que ahora se dedica a la canonización de la familia Toutain - a la que parece que seguiremos viendo.

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He escrito "diría" y no "digo" porque más allá de las artes reconstructivas de Macousqui, el principal valor del documental Love Strip es, precisamente, documental: muchos profesionales y su entorno -como la esposa de Enric Sió- dan testimonios impagables que aparecen aquí recogidos. Es un elemento que el propio director ha subrayado en la defensa que hace de la película en las redes sociales, y con razón: haber dado a esta gente la palabra que les niega la industria a la que alimentaron. Y no hemos visto nada todavía, teniendo en cuenta que para la próxima entrega se espera, al parecer, la última entrevista con José González.

PD: A pesar de todo lo dicho, piensó que en la regañina que Olga Ponoko, socia hartística de Javier González Guerra, dedica a Luis García, la razón está de parte de ella.

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Re: ¿Cual es la última pelicula que habeis visto?

Mensaje por Super8 » 25 Jul 2018, 23:03

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Tomás Pérez Turrent, guionista, Felipe Cazals, director, y Rafael Castanedo, editor -montador-, terminamos la película y perdimos la amistad para siempre. Rafael y yo casi terminamos a las manos. El montaje de esta película duró seis meses y terminó con una amistad de años (Felipe Cazals).
No creo que Felipe Cazals haya dirigido ninguna película mejor que Las Poquianchis (1976), en todo caso tendrá otra igual de buena. La película se basa en un caso de crónica negrísima de México, o mejor dicho en dos -al de los poquianchis habría que unir la destrucción de la reforma agraria a golpe y gatillazo de corrupción-. En cualquier caso, es profunda a base de ser simple, a base de limitarse a ser un recorrido escueto por las violencias que hacen posible que salga adelante una casa de prostitución. No es tanto una película sobre la prostitución, que sí, como una película sobre la vivencia de la falta de salidas y el carácter que eso imprime. Y en mostrar eso, funciona como un reloj: su recreación en la violencia puede verse, en el fondo, como un modo extremo de solidaridad, de ojos que no quieren cerrarse.

Como otras veces en Cazals, la retórica aparentemente sensacionalista no es más que la carta de presentación de una gran elaboración cinematográfica; para el recuerdo, sin duda, el bautizo de Adelina, donde la sombra que parece escamotear la violencia que va a ocurrir no es más que un punto de espera a esa violencia en primer término. Por su sencillez y virtuosismo, una secuencia digna de Ophuls, y a la vez una declaración de intenciones y la clave de la poética de la película.

No sé muy bien qué pasaría para que pasase lo que Cazals cuenta en la cita que pongo al principio, pero no es de extrañar que gente implicada en un proyecto tan intenso prefiriera dejar de verse -o sí es de extrañar: ¿no debería haberles unido la responsabilidad por lo mostrado?-. Aquí tenéis una entrevista con Cazals que, aunque llena de "spoilers", no aguará la película a quien quiera verla, porque lo que cuenta es estremecerse ante el mecanismo.


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Super8
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Re: ¿Cual es la última pelicula que habeis visto?

Mensaje por Super8 » 27 Jul 2018, 23:08

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El programa de cine made in spain de la televisión pública del país se descolgó el pasado martes con Nosotros que fuimos tan felices (1976), una comedia negrísima de Antonio Drove -que a alguna le sonará por haber dirigido accidentadamente La verdad sobre el caso Savolta-. La película es una comedia negra tirando a negrísima, bastante buena. Aún así el director, según una entrevista en el 'Contracampo' de mayo de 1980, no quedó satisfecho con el resultado.
De esta película me cuesta mucho hablar. Me encargaron una comedia para Amparo Soler Leal. Yo tenía un argumento que me apetecía hacer y lo convertí en una historia sobre la realidad, la ficción y la mentira. Pero en un momento dado me di cuenta de que el lado achampañado y burbujeante no podía hacerlo sinceramente y decidí hacer lo único que honradamente podía: fotografiar a unos actores que interpretaban a unos actores y que utilizaban de alguna forma su trabajo o sus cualidades no para hacer ficción, sino para mentirse y putearse. De alguna forma me negué a caer en el código alegre y burbujeante, cuando la realidad era otra.Había referencias al trabajo y a la interpretación, trataba de la mentira y de la utilización de unas personas por otras... Intenté llegar, pero no pude, a las últimas consecuencias.

Para mí es una película irrespirable. No he vuelto a verla desde que la acabé y no se si está lograda. Para que me hubiera quedado tranquilo le falta agresividad. Para ser ironia amarga y subterránea le falta madurez y agresividad. Fue el final de una etapa, cuando la experiencia -yo lo creía desde el principio, pero había que verificarlo- me dijo que en ese terreno no valía la pena luchar.

No me quejo de las cosas que he tenido que hacer; no me siento orgulloso, pero no me avergüenzo. He hecho cosas que globalmente no me gustaban, pero no me arrepiento. Nunca propongo una verdad, sino un ejercicio con el espectador en el cual no hay otra verdad que la de ese mismo ejercicio. Caso de haberla, sería una verdad para convencer a los ya convencidos. Lo que vale es el ejercicio de comunicación, que prepara para la vida. Eso se ve con los cómicos; nunca he visto en la vida cosas como las de los hermanos Marx, pero gracias a ellos percibo el humor de muchas cosas que sin ellos no habría percibido. Sin ellos hay cosas de las que no sabríamos reirnos, pese a ser graciosas; ellos nos las han enseñado a ver.
Supongo que el terreno en el que Drove dice que ya no merecía la pena luchar es el de la comedia "adulta" para lucimiento de los actores famosos. Los productores apostaron mucho por ellas en los setenta para ofrecer un cine más serio que el habitual cine comercial made in spain, pero sin incurrir en críticas sociales ásperas; un cine que diera que hablar pero cuyo efecto no durará más allá de la copa a la salida del cine -esperando que la conversación terminase con un evasivo "pero los actores están muy bien"-. Cine de un tiempo en que los hábitos de la audiencia úrbana eran muy otros que los actuales y el cine llenaba el ocio de los profesionales liberales y funcionarios de campanillas. Es cierto que no era un terreno muy fructífero, pero comparado con lo que vino después en la industria "patria" casi parece una edad de oro, y daba juego a buenas películas de humor negro como ésta.

No era raro que en este cine apareciese un personaje secundario más izquierdista que los protagonistas, y que indefectiblemente acababa haciendo el ridículo, cuando no lo hacía desde el principio -tranquilizando así a la audiencia acomodada a la que se dirigía la comedia de turno-. Eso cuando el izquierdista ridículo no era protagónico, como en Colorín colorado. En este caso cumple esa función el personaje de Paco Algora, aunque se nota que Drove sabe de qué va la vaina, y la caricatura es más premonitoria que ridiculizadora. El progre debuta haciendo propaganda del cine revolucionario soviético entre unos personajes (y una sociedad) que claramente va a otro rollo, como en el fondo él mismo, y sus parlamentos están tan al margen de la intriga de dominio que se traen los protagonistas que casi resulta un documental de lo que fue de esas ideas en la llamada Transición.

Viendo ahora la película, una anécdota curiosa es que la persona encargada del subtitulado para sordos de la emisión televisiva no entienda que Algora habla de Wilhelm Reich y transcriba "Wrigth" cuando el personaje cita al psicoanalista revolucionario. Se puede ver en abierto hasta el martes que viene en la página web de RTVE.

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